Hay nombres que nunca terminan de alejarse de San Lorenzo. Néstor Gorosito es uno de ellos. Ídolo como jugador durante los años 90 y siempre ligado sentimentalmente al club, Pipo manifestó en varias oportunidades que le había quedado pendiente tener una segunda etapa como entrenador.
Ese regreso está a punto de concretarse. Después de la salida de Gustavo Álvarez, Gorosito tiene todo acordado para convertirse en el nuevo técnico del Ciclón y solamente falta la firma del contrato. Incluso podría acercarse durante entre hoy y mañana a la concentración para empezar a conocer al plantel.
La idea es que se haga cargo formalmente del equipo a partir del próximo lunes. En principio, su vínculo se extendería hasta el final del ciclo dirigencial de Marcelo Culotta. De esta manera, volverá a sentarse en el banco azulgrana 22 años después de su primera experiencia.
La primera vez de Pipo
Gorosito asumió en San Lorenzo a mediados de 2003, después de sus primeros pasos como entrenador en Nueva Chicago. Llegó para reemplazar a Ruben Darío Insua y debutó oficialmente con una derrota por 2-1 ante Chacarita en el Nuevo Gasómetro.
El comienzo no fue sencillo porque también perdió en la segunda fecha frente a Racing. Sin embargo, el equipo logró recuperarse rápidamente, encontró regularidad y terminó siendo uno de los grandes protagonistas del Apertura 2003.
El Ciclón finalizó aquel campeonato en el segundo puesto con 36 puntos, solamente tres por debajo del Boca de Carlos Bianchi. El equipo ganó 11 partidos, empató tres y perdió cinco, con 26 goles convertidos y apenas 13 recibidos.
Entre los resultados más recordados de ese torneo aparecieron el triunfo por 2-1 frente a River en el Monumental, la victoria sobre Independiente y el 4-1 ante Vélez en la despedida del Beto Acosta. Fue, por amplio margen, el mejor momento de su ciclo.
Su recorrido internacional
Durante su primera etapa, Pipo también dirigió cinco encuentros internacionales, todos correspondientes a la Copa Sudamericana. Cuatro fueron en la edición de 2003 y el restante, frente a Quilmes, se disputó pocos días antes de su salida en 2004.
Su balance continental fue muy bueno: consiguió cuatro victorias y sufrió solamente una derrota, con 12 goles a favor y cuatro en contra. En 2003 eliminó a Deportivo Italchacao y luego quedó afuera frente a The Strongest por un global de 3-2.
El último partido internacional de Gorosito fue el triunfo por 2-0 ante Quilmes como visitante, por la ida de la Sudamericana 2004. La revancha, que terminó sin goles, ya tuvo a Héctor Veira sentado en el banco de San Lorenzo.
Del subcampeonato al desgaste
Después de aquel gran Apertura, el rendimiento bajó durante el Clausura 2004. El Ciclón terminó en la novena posición con 26 puntos, producto de seis victorias, ocho empates y cinco derrotas, con 18 goles a favor y 16 en contra.
La etapa más complicada de aquel campeonato fue una racha de diez partidos consecutivos sin triunfos. San Lorenzo acumuló siete empates y tres derrotas, perdió capacidad ofensiva y la relación entre el entrenador y una parte de los hinchas comenzó a desgastarse.
El equipo reaccionó sobre el cierre y consiguió victorias ante Colón, Banfield, Gimnasia y Boca. Sin embargo, aquella recuperación no alcanzó para revertir una imagen que ya se había deteriorado durante buena parte del semestre.
La derrota que aceleró su salida
Gorosito continuó al frente del equipo en el comienzo del Apertura 2004, pero su ciclo ya estaba debilitado. El golpe definitivo llegó el 22 de agosto, cuando San Lorenzo perdió 3-0 frente a Boca en la Bombonera.
La goleada aumentó la presión de los hinchas y Pipo decidió presentar la renuncia. No fue despedido por la dirigencia: el propio entrenador entendió que el desgaste se había vuelto irreversible y anunció que dejaría el cargo.
De todos modos, aceptó dirigir un partido más. Su despedida se produjo tres días después y tuvo una particularidad: San Lorenzo goleó 3-0 a Gimnasia en el Nuevo Gasómetro, aunque la decisión ya estaba tomada.
Los números de su primera etapa
En total, Gorosito dirigió 46 partidos oficiales como entrenador de San Lorenzo. Consiguió 22 victorias, empató 12 veces y sufrió 12 derrotas, con 60 goles a favor y 37 en contra.
En los campeonatos locales estuvo al frente del equipo en 41 encuentros, con 18 triunfos, 12 empates y 11 caídas. Su efectividad general fue del 56,52 por ciento de los puntos disputados.
Su primera experiencia tuvo un comienzo prometedor, un subcampeonato y un final marcado por el desgaste. Ahora, 22 años después, Gorosito tendrá la segunda oportunidad que tantas veces manifestó que quería: volver a dirigir a San Lorenzo.
