San Lorenzo comenzará este lunes una semana determinante. Después de los primeros días de trabajo de Pipo Gorosito, el Ciclón ya dejó atrás la pretemporada y ahora pone el foco en el primer partido oficial del semestre. El próximo viernes enfrentará a Deportivo Riestra por los 16avos de final de la Copa Argentina, un duelo de eliminación directa que marcará el inicio del nuevo ciclo y en el que no habrá margen de error.
Un comienzo con más problemas que certezas
La primera semana de Gorosito estuvo lejos de ser tranquila. Apenas comenzó el ciclo, estalló el conflicto con Lautaro Montenegro, quien se ausentó de los entrenamientos y luego se conoció que había viajado a Emiratos Árabes para firmar un precontrato con Al Wahda. Una situación que todavía no tiene resolución dentro del plantel.
A mitad de semana llegó otro golpe importante: se confirmó la salida al León de México de Jhohan Romaña, uno de los pilares defensivos del equipo, a cambio de un resarcimiento económico que no alcanzó el millón de dólares.
La incógnita Orlando Gill
En los próximos días se espera el regreso de Orlando Gill a la Ciudad Deportiva, luego de los días de descanso que disfrutó en Paraguay tras su destacada actuación en el Mundial.
Sin embargo, en Boedo saben que su continuidad está cada vez más comprometida. El arquero despertó el interés de varios clubes europeos y su representante ya reconoció consultas del Manchester United, mientras que desde Alemania también lo vincularon con el Bayern Múnich.
Todo indica que Gill volverá para reincorporarse al plantel, aunque las posibilidades de que continúe defendiendo el arco azulgrana son cada vez menores.
El arco, otra decisión pendiente
Mientras espera novedades sobre Gill, Gorosito también debe resolver quién será el arquero del debut.
En el amistoso frente a Rosario Central, el entrenador se inclinó por Facundo Altamirano, quien arrancó como titular por encima de José Devecchi. Si bien el resultado no fue favorable —los titulares de San Lorenzo cayeron 1-0—, el ex Banfield parece haber tomado una pequeña ventaja.
De todos modos, la decisión definitiva dependerá, en gran parte, de la situación de Gill: ¿Si vuelve estará disponible para atajar con el Malevo?
¿Otra baja importante?
A las salidas y las incertidumbres se suma una ausencia prácticamente confirmada. Manuel Insaurralde continúa recuperándose de una distensión muscular y tiene muy pocas posibilidades de llegar al encuentro frente a Riestra, por lo que Gorosito deberá volver a reorganizar la mitad de la cancha. Según lo que probó en Arroyo Seco, ese lugar va a ser ocupado por Ignacio Perruzzi.
El primer examen
Con varias bajas, un mercado de pases todavía sin incorporaciones ni inhibiciones levantadas y un plantel lleno de juveniles que empiezan a ganar terreno ante la necesidad, San Lorenzo afrontará un partido determinante para el futuro inmediato.
El viernes, en Morón, el equipo de Gorosito tendrá su primer examen oficial. Será un partido que puede marcar el rumbo del semestre: una victoria permitirá seguir en carrera en la Copa Argentina y empezar el ciclo con otro ánimo; una derrota, en cambio, significará un golpe muy difícil de digerir para un proyecto que recién comienza.
