Antes de la llegada de la nueva dirigencia, Pitu Barrientos se había convertido en una de las apuestas de la gestión interina para reordenar el fútbol profesional de San Lorenzo. Junto a Gustavo Álvarez comenzó a diseñar un proyecto deportivo que apenas alcanzó a dar sus primeros pasos. Sin embargo, las elecciones modificaron por completo el escenario y, con el desembarco de las nuevas autoridades, su ciclo terminó casi sin explicaciones.
Lo que hasta ahora había quedado puertas adentro, en las últimas horas el ex manager decidió contarlo por primera vez. En diálogo con Universo Azulgrana, reveló cómo fue su salida del club y aseguró que, después de una charla con la nueva conducción, nunca volvieron a comunicarse con él.
“Quedaron en llamarme y no pasó”
Barrientos explicó que, tras el cambio de dirigencia, hubo una reunión para conocer cuál sería el rumbo del nuevo Departamento de Fútbol integrado por Guillermo Franco, Martín Saric y Walter Perazzo, y definir si había lugar para su continuidad. Sin embargo, ese contacto nunca volvió a producirse.
“Cuando nos sentamos a hablar lo que uno tiene que tener en claro es saber qué rol tiene cada uno, cuál es el proyecto, hacia dónde vamos y todo basado en el bien del club. Quedaron en llamarme y simplemente no sucedió. Es todo respetable”, contó.
El ex volante también explicó que llegó al club con una planificación ya armada junto a Álvarez y que incluso alcanzó a presentarla ante las nuevas autoridades. “Les mostré lo que habíamos proyectado con Gustavo y quedó ahí, porque quedaron en llamarme y no pasó. No volví a tener comunicación con la nueva dirigencia”, afirmó.
El golpe por la salida de Gustavo Álvarez
Barrientos también recordó el momento en que Álvarez dejó San Lorenzo y reconoció que fue un golpe inesperado para todo el proyecto que venían desarrollando.
“Se sintió como un cimbronazo. Si bien no se habían conseguido los objetivos, sí se estaba realizando un muy buen trabajo y, de acuerdo a lo proyectado, se podían llegar a conseguir algunas metas. Las que más o menos San Lorenzo se merece, que es ser competitivo, pelear…”, explicó.
Su respaldo a Gorosito y el deseo para San Lorenzo
Más allá de todo lo ocurrido, Barrientos evitó entrar en polémicas y pidió respetar el trabajo de Néstor Gorosito. “Hay que respetar a Pipo, que es un ídolo y personalmente le tengo un gran aprecio. No puedo detallar mucho más porque ya Gustavo no está”, señaló.
Tampoco quiso opinar sobre el trabajo del actual Departamento de Fútbol. “No soy nadie para catalogar el trabajo de uno u otro. No sé realmente qué herramientas le pudieron haber dado, así que no puedo decir mucho”, sostuvo.
Por último, dejó una reflexión sobre el presente institucional que atraviesa el club: “Con incertidumbre, como la mayoría. Seguramente hay una planificación y tendremos que seguir cómo sigue todo, siempre deseándole lo mejor a San Lorenzo. Se necesita que vuelva la paz. Le falta mucho amor al club y creo que entre todos se lo podemos dar. Ojalá salgan las cosas como nos merecemos”.
