El desahogo fue total. El gol de Rodrigo Auzmendi, a los 41 minutos del segundo tiempo, no solo le dio tres puntos a San Lorenzo. También le devolvió una alegría que hacía demasiado tiempo no llegaba. En un contexto institucional y deportivo complejo, el Ciclón necesitaba ganar como fuera.
Y aunque el rendimiento volvió a dejar muchas dudas, el 1-0 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza terminó siendo un alivio enorme para un equipo que llevaba demasiado tiempo sin festejar.
La gente se fue del Nuevo Gasómetro con una sensación distinta. Sabe que el equipo todavía tiene mucho por mejorar, pero también entiende que, en momentos como este, lo primero era volver a sumar de a tres.
Una racha que llegó a ocho partidos
Con este triunfo, San Lorenzo puso punto final a una larga serie de ocho partidos consecutivos sin victorias. La última vez que había ganado había sido el 24 de abril, cuando derrotó 1-0 a Platense en Vicente López por la fecha 16 del Torneo Apertura. Aquella noche, curiosamente, el autor del gol también había sido Auzmendi.
A partir de entonces, el Ciclón atravesó una de sus peores rachas del último tiempo. En el camino quedaron eliminaciones dolorosas por el Torneo Apertura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina, y resultados que profundizaron la crisis futbolística.
En ese lapso, San Lorenzo fue acumulando frustraciones tanto en el plano local como internacional. La racha comenzó con el 1-1 frente a Santos por la Sudamericana y continuó con la derrota 2-1 ante Independiente por la última fecha del Apertura.
Luego igualó 0-0 contra Deportivo Cuenca y quedó afuera del campeonato local tras empatar 2-2 con River y caer 4-3 en la definición por penales. Después volvió a igualar 2-2 frente a Santos, pero sufrió un nuevo golpe con la derrota 1-0 ante Deportivo Cuenca, resultado que decretó su eliminación de la Copa Sudamericana.
La seguidilla negativa continuó con el 1-1 ante Deportivo Riestra, seguido de la caída 5-4 en la tanda de penales, que significó la eliminación de la Copa Argentina. Y ya en el inicio del Torneo Clausura, el equipo de Gorosito volvió a tropezar con la derrota 1-0 frente a Lanús, estirando aún más la racha.
Recién este martes, más de tres meses después, pudo volver a abrazarse a una victoria. Es cierto que el calendario tuvo el receso por el Mundial en el medio. Pero la necesidad de ganar seguía siendo la misma. Porque las alegrías, en el fútbol, siempre llegan desde la cancha.
Y esta vez, aunque haya sido sufriendo hasta el final, San Lorenzo volvió a encontrar una.
