El clima en San Lorenzo está cada vez más caliente. A la bronca por la derrota ante Huracán, al reclamo de los hinchas durante y después del clásico y a la visita de unos 50 integrantes de la barra a la Ciudad Deportiva se sumó ahora un nuevo capítulo: aparecieron pasacalles alrededor del estadio con mensajes directamente dirigidos al plantel.
“No perdieron un clásico, perdieron la dignidad“, fue uno de los mensajes que aparecieron en las inmediaciones del Nuevo Gasómetro. Otro apuntó en la misma dirección: “Pidan disculpas a los socios y salgan a ganar“. Y hubo un tercero que resumió el reclamo de los hinchas: “En San Lorenzo los clásicos se ganan“.
Los mensajes aparecieron después de una jornada en la que la tensión alcanzó un punto máximo cerca del mediodía, en la reunión que los barras primero tuvieron con el plantel y después con el propio entrenador.
Un malestar que explotó en el clásico
La derrota ante Huracán fue el detonante de una situación que ya venía cargada. San Lorenzo perdió 2-0 en el Nuevo Gasómetro y dejó atrás una racha de 25 años sin caer como local frente al Globo. Pero el resultado no fue lo único que generó bronca: el rendimiento del equipo y la manera en que se produjo la caída terminaron de colmar la paciencia de los hinchas.
Durante el partido ya habían aparecido los primeros reclamos contra los jugadores. Y una vez consumada la derrota, el estadio explotó con el “que se vayan todos”, un canto que también apuntó contra la dirigencia en medio de la delicada situación institucional y económica que atraviesa el club.
Ahora, los pasacalles volvieron a poner a los futbolistas en el centro de la escena.
Dos días para cambiar el clima
San Lorenzo tendrá poco tiempo para procesar todo lo ocurrido. El próximo sábado a las 14.30 recibirá a Unión en el Nuevo Gasómetro, en el reencuentro del equipo con su gente después de la derrota en el clásico. Será una prueba importante para un plantel que ya sabe que no tendrá demasiado margen de error y un Gorosito que también llega bajo presión.
En apenas dos días, este equipo volverá a salir a la cancha. Esta vez, además de los tres puntos, tendrá que intentar recomponer un vínculo con su gente que hoy está atravesado por la bronca, los reclamos y una tensión que no deja de crecer.
