San Lorenzo volvió a sentarse a negociar con Óscar y Ángel Romero por una deuda que arrastra desde hace cinco años, cuando los hermanos paraguayos rescindieron sus contratos y dejaron el club. Marcelo Culotta confirmó que la semana pasada la dirigencia llegó a un nuevo acuerdo de pago con los futbolistas, en el marco del fuerte pasivo que todavía debe afrontar la institución.
Los Romero jugaron en Boedo entre 2019 y 2021 y, pese a que atravesaron diferentes etapas de la vida institucional del club desde su salida, los compromisos asumidos en aquel momento nunca terminaron de cancelarse.
Una deuda que sobrevivió a varias dirigencias
Óscar y Ángel Romero rescindieron sus contratos con San Lorenzo en agosto de 2021. En aquel momento, después de varios conflictos internos y de un ciclo con luces y sombras, se acordó un esquema de pago que rondaba los USD 1.200.000.
Sin embargo, el tiempo pasó y los acuerdos no se terminaron de cumplir. Por el club pasaron distintas dirigencias y la deuda con los paraguayos continuó pendiente. El informe de situación presentado por la actual Comisión Directiva ubicó el reclamo en USD 598.735, dentro del apartado de inhibiciones.
“La semana pasada tuvimos que hacer nuevos acuerdos con los hermanos Romero, a los cuales no les pagaron lo que arreglaron. Con la buena voluntad de ellos y su representante, pudimos hacer un nuevo plan de pagos”, explicó Culotta en Equipo Desafío TV.
Culotta y las otras deudas que siguen pendientes
El presidente utilizó el caso de los Romero para graficar la cantidad de compromisos que la nueva dirigencia heredó de gestiones anteriores. “¿Cuánto hace que no están en San Lorenzo? Lo mismo pasa con Maroni y con un montón de jugadores más”, señaló.
La referencia apunta también a Gonzalo Maroni, quien pasó por San Lorenzo entre mediados de 2023 y diciembre de 2024 y forma parte de la lista de futbolistas con los que el club todavía debe resolver cuestiones económicas.
La actual dirigencia informó al asumir que encontró un pasivo estimado cercano a los USD 68 millones, además de numerosas causas judiciales y deudas con exfutbolistas, cuerpos técnicos, representantes y otras instituciones.
Cinco años después, los Romero siguen en la lista
La situación de los hermanos Romero es otro ejemplo del arrastre económico que San Lorenzo intenta ordenar. Más allá de que ambos dejaron el club en 2021, la deuda continuó atravesando gestiones y acuerdos incumplidos hasta llegar a la actual conducción.
Ahora, Culotta confirmó que hubo un nuevo entendimiento con los paraguayos y su representante para intentar encaminar definitivamente el pago.
El objetivo de la dirigencia es avanzar caso por caso con los acreedores y mantener abiertas las negociaciones para reducir un pasivo que, según el propio club, sigue siendo uno de los principales obstáculos para recuperar la estabilidad económica.
