San Lorenzo atraviesa un problema que va mucho más allá de los resultados: la falta de gol. Después de seis fechas del torneo Clausura, el equipo de Pipo Gorosito convirtió apenas dos goles, una cifra que lo convierte en el equipo con menor producción ofensiva del campeonato junto a Estudiantes de Río Cuarto, justamente su último rival, con el que empató 0-0.
Los dos tantos del Ciclón fueron convertidos por Rodrigo Auzmendi y sirvieron para conseguir las únicas dos victorias que tiene el equipo en el torneo: el agónico triunfo ante Gimnasia de Mendoza en el Nuevo Gasómetro, por la segunda fecha, y el 1-0 frente a Unión de Santa Fe, también como local, por la quinta jornada.
Entre medio, San Lorenzo sufrió derrotas ante Lanús, Central Córdoba y Huracán, además del empate sin goles frente a Estudiantes de Río Cuarto. En seis partidos, entonces, apenas pudo convertir dos veces.
Una diferencia enorme con los equipos más goleadores
La estadística permite dimensionar todavía más el problema ofensivo del equipo azulgrana.
En la Zona A, San Lorenzo es directamente el equipo que menos goles convirtió. Vélez y Gimnasia de Mendoza, los conjuntos con mayor cantidad de tantos en esa zona, llevan nueve goles cada uno, más de cuatro veces la producción del Ciclón.
En la Zona B, mientras tanto, la diferencia es todavía más grande. Sarmiento de Junín lidera la tabla de goleadores colectivos con 12 tantos, seguido por Argentinos Juniors con 10. Así, San Lorenzo lleva seis veces menos goles que el equipo de Junín y cinco veces menos que el Bicho.
Y hay otro dato significativo: Estudiantes de Río Cuarto también lleva apenas dos goles en el Clausura, por lo que los dos equipos que se enfrentaron el último fin de semana son justamente los que menos marcaron en el campeonato.
No es solamente un problema del Clausura
La sequía de San Lorenzo tampoco apareció exclusivamente en este torneo. Si se amplía la mirada a todo el año en los campeonatos locales, la producción ofensiva continúa siendo muy baja.
El Ciclón convirtió apenas 16 goles en las 22 fechas disputadas durante el año, una cifra que solamente supera a la de cuatro equipos: Central Córdoba, con 15; Deportivo Riestra, con 11; Aldosivi, con 10; y Estudiantes de Río Cuarto, con apenas siete.
Es decir, San Lorenzo está lejos de tener uno de los ataques más productivos del fútbol argentino y arrastra desde hace meses una dificultad que se hizo todavía más evidente en este comienzo del Clausura.
Auzmendi, el único que pudo convertir
En este inicio del campeonato, además, existe una dependencia absoluta de Auzmendi. Los dos goles que tiene San Lorenzo fueron marcados por el delantero, que apareció en los momentos necesarios para darle los únicos seis puntos que consiguió el equipo.
El problema es que el Ciclón no logró encontrar otras vías de gol. La falta de contundencia, la escasa generación ofensiva y la dificultad para transformar los partidos en situaciones concretas se reflejan directamente en una tabla que hoy muestra apenas dos goles en seis partidos.
San Lorenzo ganó dos encuentros, sí, pero su producción ofensiva es una de las grandes alarmas de este comienzo de ciclo de Gorosito. Y mientras el equipo intenta acomodarse, hay una necesidad cada vez más evidente entre todas las necesidades de este equipo: empezar a encontrar el gol.
