La salida de Orlando Gill de San Lorenzo no solo marcó el final de una etapa para el arquero paraguayo. También significó una despedida para su familia. Melissa Ávalos, esposa del ahora jugador del Lille de Francia, escribió un emotivo mensaje en sus redes sociales para cerrar su ciclo en Argentina y contó, especialmente, cómo la vida en el Ciclón dejó una marca en su hijo Lauti, que terminó enamorándose de los colores azulgranas.
Ávalos comenzó su mensaje agradeciendo la posibilidad que tuvo junto a su familia de conocer Argentina y formar parte de San Lorenzo. Destacó especialmente el trato que recibieron durante los años en el club y el crecimiento de Gill como profesional, además del cariño que encontraron dentro de la institución.
“Solo agradezco a Dios que nos brindó la oportunidad de conocer un país maravilloso como lo es Argentina. Nos dio la dicha de formar parte de un hermoso club”, escribió la esposa del arquero.
En ese sentido, también agradeció a San Lorenzo por haberle abierto las puertas a su esposo y por el acompañamiento que recibió toda la familia durante su estadía. “Gracias San Lorenzo por hacer de mi esposo un profesional, por abrirnos las puertas de la institución y, sobre todo, por brindarle mucho amor a él y a mi familia”, expresó.
El legado que San Lorenzo le dejó a Lauti
Pero si hubo algo que atravesó especialmente su despedida fue la relación que su hijo construyó con San Lorenzo. Durante el tiempo que la familia vivió en Argentina, Lauti se hizo hincha del Ciclón y terminó generando un vínculo muy fuerte con el club y con su gente.
Ávalos contó que las amistades, los trabajadores de la institución y los hinchas fueron fundamentales para que su hijo se enamorara de los colores y de la hinchada: “Hicieron que mi hijo se enamore de estos colores y de la hinchada, tanto que Lauti se enojaba cuando no podíamos ir a la cancha“.
Ese recuerdo terminó siendo uno de los más emotivos de su publicación, porque más allá del paso profesional de Gill por San Lorenzo, la familia se lleva de Argentina un vínculo que, según sus propias palabras, quedó especialmente instalado en su hijo.
La despedida también estuvo acompañada por una referencia muy personal: la canción elegida para el video era justamente una que Lauti “ama con todo su corazón”.
Una despedida con la puerta abierta
“Hoy nos toca irnos, pero espero que en algún momento la vida nos vuelva a juntar”, escribió Ávalos para cerrar su mensaje.
La familia ya comenzó una nueva etapa en Francia luego de la transferencia de Gill al Lille. San Lorenzo informó oficialmente que recibió cuatro millones de euros, aproximadamente 4,65 millones de dólares, por la operación y que transfirió el 100% de los derechos deportivos y el 50% de los derechos económicos que tenía del arquero. Además, el club comunicó que percibirá otros 300 mil dólares vinculados a la participación de Gill con Paraguay en el Mundial.
Gill había llegado a San Lorenzo a comienzos de 2024 y, luego de un primer semestre sin poder jugar por la falta de cupo de extranjero, comenzó su recorrido en Reserva. A fines de ese año debutó en Primera de la mano de Miguel Ángel Russo y durante 2025 se consolidó como titular.
Sus actuaciones lo llevaron a la Selección de Paraguay, con la que disputó el Mundial y tuvo una actuación destacada frente a Alemania, partido en el que fue protagonista de la histórica eliminación del conjunto europeo por penales. También se destacó ante Francia, pese a la derrota y eliminación paraguaya.
Después de 63 partidos con San Lorenzo, 48 goles recibidos y 31 vallas invictas, Gill se fue al fútbol francés. Y ahora, mientras comienza una nueva historia en Lille, su familia se lleva algo que va mucho más allá de una transferencia: un hijo que se hizo hincha de San Lorenzo y que difícilmente olvide los colores que adoptó durante su infancia.

