San Lorenzo volvió a los entrenamientos este martes después de la dura derrota 2-0 ante Boca y del lunes de descanso que Ruben Darío Insua le había dado al plantel. La sensación alrededor del equipo todavía es de desazón por lo ocurrido en el clásico, pero ahora comienza una etapa de mucho trabajo: el Ciclón tendrá prácticamente dos semanas para preparar su próximo partido y buscar cambiar la imagen.
En la vuelta a las prácticas, el entrenamiento tuvo la lógica habitual después de un partido. Los futbolistas que sumaron la mayor cantidad de minutos ante el Xeneize realizaron tareas regenerativas, mientras que el resto del plantel trabajó con pelota y realizó fútbol en espacios reducidos.
El parate por la fecha FIFA como aliado
Ahora comenzará un período diferente para Insúa y su cuerpo técnico. La próxima fecha del Torneo Clausura no se disputará este fin de semana debido al parate por la fecha FIFA, por lo que San Lorenzo recién volverá a competir el sábado 3 de octubre, cuando visite a Defensa y Justicia desde las 14:45 en el estadio Norberto Tomaghello de Florencio Varela.
Serán dos semanas prácticamente completas de trabajo para que el entrenador pueda empezar a darle una impronta más marcada al equipo, probar alternativas y corregir los problemas que quedaron expuestos en sus primeras dos presentaciones.
El inicio del tercer ciclo de Insúa tuvo un punto de seis posibles. En el debut, San Lorenzo empató 1-1 con Independiente en Avellaneda después de un primer tiempo muy flojo y una segunda mitad en la que logró reaccionar. Una semana después, ante Boca, el rendimiento fue mucho más preocupante: el equipo tuvo dificultades durante todo el partido, quedó con diez jugadores por la expulsión de Manuel Insaurralde y terminó perdiendo 2-0.
Por eso, estas dos semanas serán importantes para intentar mejorar el funcionamiento de un equipo que necesita mostrar otra cara cuando vuelva a competir.
Los lesionados que busca recuperar San Lorenzo
Además, Insua podría recuperar jugadores que actualmente se encuentran lesionados. Nicolás Blanco y Martín Río, ambos con una distensión, y Gonzalo Ábrego, quien sufrió un desgarro, tendrían tiempo para recuperarse y ponerse a disposición del cuerpo técnico. La idea es que puedan ser, al menos, alternativas para el partido ante Defensa y Justicia.
El próximo desafío será entonces en Florencio Varela, ante un rival que actualmente está tercero en el campeonato. San Lorenzo llegará con la necesidad de sumar puntos para intentar recortar la distancia con los puestos de playoffs y, al mismo tiempo, mejorar su posición en la tabla anual de cara a la clasificación a las copas de 2027.
Después del golpe ante Boca, Insua tiene tiempo. Ahora deberá aprovecharlo para empezar a transformar el equipo que hasta ahora no muestra síntomas de mejora.

