Walter Perazzo tiene una función concreta dentro de San Lorenzo: es el responsable de coordinar el fútbol que va desde la Reserva hasta las divisiones juveniles e infantiles. Más allá de que integra el Departamento de Fútbol junto con Guillermo Franco y Martín Saric, su tarea no pasa por intervenir en las decisiones del plantel profesional, sino por trabajar en la formación y proyección de los futbolistas que vienen desde abajo. En una entrevista exclusiva con Vamos Ciclón, explicó cuál es su trabajo y la metodología que intenta implementar en las distintas categorías.
“Responsable como coordinador de todo el fútbol desde Reserva hasta fútbol juvenil e infantil”, definió Perazzo al referirse a su función dentro de la estructura del club.
La articulación entre todas las categorías
Desde que asumió su función, Perazzo buscó armar una estructura de trabajo para las diferentes edades y establecer una línea común para todas las categorías.
“Muy importante, pero la idea mía fue armar equipos. Por eso puse un equipo de trabajo en Reserva, otro en coordinador de juveniles y mantuvimos al Topo (Luis) Luquez, que sé cómo trabaja y es uno de los mejores en el fútbol infantil. A partir de ahí empezar a bajar línea de la identidad que queremos para San Lorenzo”, explicó.
En ese sentido, uno de los puntos centrales de su trabajo pasa por que las distintas categorías tengan una conexión entre sí y no funcionen como compartimentos separados. “Principalmente que haya una articulación entre todas las categorías, una proyección. Es muy importante el tema de la planificación”, señaló.
Y remarcó que los resultados de este proceso no serán inmediatos: “Nuestro trabajo recién comienza. En juveniles siempre se habla de un proyecto a cuatro años para empezar a ver los resultados”.
Técnica y fundamentos
Perazzo también explicó cuáles son algunos de los aspectos que busca priorizar en los entrenamientos. La técnica ocupa un lugar central dentro de su metodología.
“Nuestra piedra fundamental de trabajo está relacionada a lo que es la técnica y los fundamentos. Hacemos bloques técnicos perceptivos todos media hora o 20 minutos previo al trabajo principal. Eso está ligado justamente a eso: mejorar la técnica en los pases, la recepción, la conducción”, contó.
Y, desde su experiencia como delantero, hay un aspecto al que le presta especial atención: los remates. “Soy bastante insistente con el tema de los remates. En juveniles para mí es más importante la formación que el resultado. Yo miro como lo entrenamos y los formamos”, explicó.
“Insisto permanentemente en los remates en todas sus especies: de volea, de sobrepique, de derecha, de izquierda”, agregó.
La prioridad, según explicó, está definida desde el comienzo: “Todos los técnicos saben que la prioridad es la formación. La pirámide es formación, proveer jugadores a Primera y campeonatos”.
Su experiencia en Reserva y una mirada distinta sobre los resultados
Perazzo también recordó su paso anterior por la Reserva de San Lorenzo y puso algunos ejemplos para explicar por qué, en inferiores, un resultado puntual no siempre refleja el verdadero éxito de un proceso.
“Trabajé acá en la Reserva, salí primero, invicto y no sé qué pasó y no hubo campeón, y de ese equipo solo fue Mario Santana a Primera”, recordó.
Y luego contó una experiencia todavía más gráfica: “Después armé otra categoría que no salió campeón y, es más, los primeros partidos perdíamos 3-0, 4-1… pero en dos años salió campeón de la Sudamericana con Insua. Jugaba Orión, Zabaleta, Gonzalo Rodríguez, Bottinelli, Montillo… Quizás la gente que no está metida en el fútbol juvenil no está metida en esas cosas”.
Su mirada sobre la Reserva actual
Por eso, su mirada sobre las categorías formativas no está atada exclusivamente a las posiciones en los torneos. De hecho, da el ejemplo de la Reserva que hoy dirige Damián Castellanos. “Hoy tenemos una Sub-19. Jugamos contra jugadores de 22, 21, 20 años. En esa edad se nota la diferencia en los pequeños detalles, pero quedó claro que nosotros queremos formar”, explicó.
En ese punto también se refirió al presente del equipo, que había comenzado el campeonato peleando en los primeros puestos, pero hace aproximadamente un mes que no consigue una victoria y viene de perder el clásico ante Huracán.
Para Perazzo, sin embargo, hay una explicación vinculada directamente con uno de los objetivos principales del proyecto: nutrir al plantel profesional.
“La Reserva hasta hace un mes iba segunda. Subieron a Nicolás Blanco, a Uriel Ojeda, a Alan Salas y no ganó más. Pero yo estoy más contento porque subieron esos tres y empiecen a trabajar con Primera que seguir segundos”, aseguró.
Así, para Perazzo, la evaluación del trabajo en Reserva e inferiores no pasa solamente por ganar campeonatos. El objetivo principal está puesto en formar jugadores y conseguir que cada vez más futbolistas estén preparados para dar el salto a Primera.


