El empate 0-0 entre San Lorenzo y Gimnasia estuvo marcado por una jugada polémica en los minutos finales que dejó a los hinchas y al cuerpo técnico azulgrana con un sabor amargo. Un claro penal no sancionado tras una mano dentro del área pudo haber cambiado el rumbo del partido, pero ni el árbitro ni el VAR intervinieron, desatando la bronca del Nuevo Gasómetro, que en ese momento le apuntó a Chiqui Tapia.
La acción ocurrió en tiempo de descuento, cuando Agustín Ladstatter sacó un zurdazo que llevaba destino de gol. Sin embargo, la pelota impactó en el brazo derecho extendido de Matías Silva, defensor del Lobo, dentro del área. Según las reglas, el brazo abierto amplía el volumen del cuerpo y constituye penal, pero el árbitro Nicolás Lamolina, ubicado de frente a la jugada, no sancionó la infracción. El VAR, comandado por Salomé Di Iorio, tampoco corregió el error.
Todo San Lorenzo pidió PENAL por una mano en el área de Gimnasia 🧐
— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) July 19, 2025
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El entrenador de San Lorenzo, Damián Ayude, fue claro en sus declaraciones tras el partido: “Para nosotros fue mano, creo que abre bastante la mano de su cuerpo, pero bueno no lo cobraron, no lo consideraron y hay que seguir”.
Esta polémica se suma a una serie de reclamos arbitrales que se repiten no solo contra San Lorenzo sino en todo el fútbol argentino. En este caso, la omisión del penal pudo haber condicionado el resultado final, dejando al Ciclón con la sensación de haber dejado escapar puntos valiosos en casa, en un partido donde fue claramente superior a Gimnasia.