Lo que parecía una formalidad previa a una de las Asambleas más importantes de los últimos años en San Lorenzo empezó a transformarse en un nuevo foco de tensión política. A solo tres días de la reunión extraordinaria que definirá el futuro del convenio por los 8.345 metros cuadrados pendientes para completar el proyecto de la Vuelta a Boedo, un grupo de 40 asambleístas salió a responder públicamente el comunicado emitido por el club.
La reacción llegó después del mensaje difundido por la dirigencia que encabeza Marcelo Culotta, donde se remarcó la necesidad de alcanzar acuerdos políticos para garantizar la aprobación del convenio firmado con la Corporación Buenos Aires Sur. En aquel texto, el oficialismo sostuvo que la aprobación requería consensos amplios y advirtió que, en caso de no prosperar la votación, el acuerdo perdería vigencia y San Lorenzo dejaría pasar una oportunidad histórica para recuperar la totalidad de los terrenos de Avenida La Plata.
Sin embargo, la respuesta no tardó en aparecer.
A través de un comunicado firmado por 40 integrantes de la Asamblea, entre ellos el presidente del cuerpo, Daniel Matos, y el vicepresidente, Ulises Morales, los asambleístas manifestaron su “total discrepancia” con el contenido del mensaje oficial, especialmente con la referencia a la necesidad de alcanzar acuerdos políticos para aprobar el convenio.
Según expresaron, “en ningún momento se ha planteado, ni solicitado, ni sugerido acuerdo político alguno del que dependiera nuestra decisión”, y remarcaron que la Vuelta a Boedo es “la más noble y sagrada de nuestras causas”, una bandera que consideran patrimonio de todos los sanlorencistas y de la cual “nadie puede apropiarse con nombre y apellido”.
Una respuesta que expone el clima político
El documento fue más allá y apuntó directamente contra la forma en que se expresó la institución. Los firmantes calificaron la comunicación oficial como una intervención inapropiada sobre la independencia que debe tener la Asamblea al momento de votar.
Incluso advirtieron a las nuevas autoridades que se abstengan de repetir este tipo de acciones, a las que calificaron como medidas que “empañan la vida democrática del club” y que lesionan la independencia con la que deben actuar los representantes de socios.
El trasfondo político no es menor. Muchos de los asambleístas que firmaron el documento formaron parte del bloque que tuvo mayoría durante la gestión de Marcelo Moretti y también fueron protagonistas durante el período de transición que derivó en la elección de Sergio Costantino como presidente interino tras la crisis institucional.
Una votación clave y un escenario cada vez más sensible
Más allá de las diferencias políticas, nadie imagina un rechazo al proyecto de la Vuelta a Boedo. Se trata probablemente de la causa que más consenso genera entre los hinchas de San Lorenzo. Sin embargo, la votación depende de una Asamblea integrada por 90 representantes y el oficialismo actual cuenta con una representación muy reducida (15) dentro de ese cuerpo.
Por eso, mientras la recuperación de los terrenos aparece como un objetivo compartido por todos los sectores, la discusión política alrededor de la Asamblea ya comenzó a escalar.
La reunión extraordinaria está prevista para el próximo martes 16 de junio en el Polideportivo Roberto Pando. Allí, desde las 18, se definirá el convenio que permitiría destrabar definitivamente la recuperación de los 8.345 metros cuadrados pendientes sobre Avenida La Plata. Pero antes de que se abra la votación, la política interna de San Lorenzo ya empezó a jugar su propio partido.
