Mientras San Lorenzo continúa enfocado en cerrar la llegada de su nuevo entrenador y rearmar el plantel para el segundo semestre, otra salida quedó oficialmente confirmada. Luego de acordar la rescisión de su contrato, Luciano Vietto utilizó sus redes sociales para despedirse del Ciclón después de apenas seis meses y dejó un mensaje que rápidamente generó repercusión entre los hinchas.
El delantero publicó una foto celebrando uno de sus goles con la camiseta azulgrana, acompañada por un video y un texto en el que agradeció el cariño recibido durante su breve paso por Boedo. Sin embargo, más allá de la despedida, hubo una frase que llamó especialmente la atención por la referencia que hizo al complejo presente institucional que atraviesa el Ciclón.
La referencia de Vietto a la crisis institucional
En el comienzo de su mensaje, Vietto confirmó oficialmente su salida al escribir que “finalmente hemos llegado a un acuerdo con el club y mi etapa como jugador ha terminado”. Luego agradeció a quienes compartieron el día a día con él y aseguró que, “más allá del corto tiempo, quiero agradecer a todas las personas que compartieron el día a día y me llevo el cariño de esa buena gente”.
Pero el tramo más fuerte llegó sobre el final de la publicación. Conociendo desde adentro el difícil momento económico e institucional que vive San Lorenzo, el delantero expresó su deseo de “que el club pueda encontrar el rumbo a una mejor institucional para lograr estar donde se merecen”.
La frase no pasó inadvertida. Si bien Vietto está identificado con Racing y su paso por Boedo fue breve, vivió de cerca meses de fuerte inestabilidad dirigencial, primero durante la gestión transitoria de Sergio Costantino y luego con el cambio de autoridades encabezado por Marcelo Culotta.
Además de lo futbolístico, su salida también estuvo condicionada por la delicada situación económica del club, que ya no podía sostener uno de los contratos más altos del plantel.
Como cierre, el atacante les dedicó unas últimas palabras a los hinchas con un simple pero sentido “Gracias a todos los cuervos”, poniendo punto final a su etapa en San Lorenzo.
Un ciclo que nunca terminó de despegar
Vietto había llegado a comienzos de año como el refuerzo de mayor jerarquía del mercado. En sus primeras presentaciones mostró destellos de su calidad y parecía llamado a convertirse en una pieza importante del equipo.
Sin embargo, las lesiones musculares volvieron a convertirse en un problema recurrente, tal como le había ocurrido en el último tramo de su carrera en La Academia. Esa falta de continuidad lo fue relegando cada vez más, hasta perder protagonismo y dejar de ser considerado durante el ciclo de Gustavo Álvarez.
En total, el delantero disputó 14 partidos oficiales, convirtió tres goles y entregó una asistencia. Su historia en Boedo terminó mucho antes de lo esperado, dejando apenas algunos destellos futbolísticos y una despedida que, por el mensaje final, también expuso el difícil presente que atraviesa San Lorenzo.
