San Lorenzo arrancó este lunes una nueva semana de entrenamientos con la mira puesta en el debut del Torneo Clausura, pero lo hizo nuevamente sin Orlando Gill. Cuando todo indicaba que el arquero paraguayo iba a sumarse al plantel tras sus vacaciones posteriores al Mundial, finalmente no estuvo presente en la Ciudad Deportiva y su regreso volvió a postergarse.
Después de varias modificaciones en la fecha prevista para su vuelta, finalmente el guardameta arribaría al país durante las próximas horas y este martes se presentaría a entrenar bajo las órdenes de Pipo Gorosito, con la intención de comenzar a preparar el encuentro del próximo sábado frente a Lanús, por la primera fecha del Clausura.
La vuelta de Gill sufrió varias modificaciones. Primero estaba prevista para la semana pasada, luego se pasó para mediados de esa misma semana y posteriormente se informó que regresaría este lunes. Sin embargo, el arquero no estuvo en la práctica de este lunes y recién mañana volverá a trabajar junto al resto del plantel profesional.
Su ausencia también se sintió ante Riestra
La ausencia del paraguayo ya se hizo notar en la eliminación frente a Deportivo Riestra por la Copa Argentina. Facundo Altamirano ocupó su lugar en el arco y San Lorenzo terminó cayendo por penales tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario.
Gill llegaba con un antecedente importante en este tipo de definiciones. En su paso por San Lorenzo ya había sido clave en la clasificación por penales frente a River y, además, en el Mundial volvió a demostrar su especialidad al atajar dos remates en la histórica serie contra Alemania que depositó a Paraguay en los octavos de final.
Un futuro que sigue siendo una incógnita
Más allá de su regreso a los entrenamientos, el futuro de Orlando Gill continúa sin definirse. Tras su gran Mundial se habló de varios intereses desde el exterior e incluso su representante confirmó que existieron sondeos.
No obstante, hasta el momento no llegó ninguna oferta formal que se acerque a las pretensiones económicas de San Lorenzo, que mantiene una cláusula de rescisión cercana a los 7 millones de dólares.
Por eso, mientras el mercado de pases sigue abierto, Gill volverá a entrenarse este martes junto al plantel. Aunque su presencia en la Ciudad Deportiva marcará el final de sus vacaciones, su continuidad en Boedo todavía es una incógnita y dependerá de lo que ocurra en los próximos días.
