A 12 años de la Copa Libertadores: la noche que San Lorenzo hizo historia

Hoy se cumple un nuevo aniversario de aquella noche inolvidable en la que el Ciclón conquistó por primera vez la Copa Libertadores.

Publicada: 13/08/2026 09.19hs
Emmanuel Mas y Tito Villalba se ofrecieron para volver a San Lorenzo

Hay fechas que no necesitan explicación. El 13 de agosto de 2014 es una de ellas para San Lorenzo. Hace exactamente 12 años, el Ciclón vencía 1-0 a Nacional de Paraguay en el Nuevo Gasómetro y, después de 54 años de espera, levantaba por primera vez la Copa Libertadores.

La historia había comenzado con Juan Antonio Pizzi, campeón del Inicial 2013 y responsable de conseguir la clasificación. Pero su salida rumbo al Valencia obligó a buscar un nuevo conductor y la dirigencia encontró en Edgardo Bauza al hombre indicado. El Patón ya sabía lo que significaba ganar América: había sido campeón con Liga de Quito en 2008.

La declaración de la esposa de Bauza sobre San Lorenzo

El comienzo estuvo lejos de ser sencillo. San Lorenzo perdió 2-0 con Botafogo en Brasil, empató con Independiente del Valle y Unión Española y después cayó 1-0 en Chile. En la última fecha necesitaba ganarle al equipo brasileño para meterse en octavos y lo consiguió. La clasificación llegó con sufrimiento, como tantas veces en la historia del club.

Después apareció Gremio, uno de los grandes candidatos. San Lorenzo ganó 1-0 en Buenos Aires y perdió por el mismo resultado en Porto Alegre. Otra vez, los penales. Y otra vez, un héroe: Sebastián Torrico apareció para contener los remates de Barcos y Rodríguez y meter al Ciclón entre los ocho mejores de América.

El siguiente desafío fue todavía más pesado. Cruzeiro, puntero del Brasileirao y señalado como uno de los grandes favoritos al título, esperaba en cuartos de final. San Lorenzo volvió a ganar 1-0 en casa y en Belo Horizonte encontró una de las actuaciones que terminaron convenciendo al propio Bauza de que su equipo podía llegar hasta el final.

Después del Mundial de Brasil llegó Bolívar. Y en la primera semifinal apareció la mejor producción del Ciclón en toda la competencia: un 5-0 inolvidable en el Nuevo Gasómetro, con los goles de Emmanuel Más, Mauro Matos, Juan Mercier y Julio Buffarini. En la altura de La Paz fue derrota 1-0, pero la final ya estaba asegurada.

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Nacional de Paraguay esperaba en la definición. En Asunción, San Lorenzo abrió el marcador a través de Mauro Matos, pero cuando parecía que se traía una victoria de la primera final, Julio Santa Cruz apareció en tiempo de descuento para establecer el 1-1. Todo quedaba abierto para la revancha en Buenos Aires.

Una semana después, el 13 de agosto, el Nuevo Gasómetro estaba colmado. La final volvió a ser cerrada, tensa, de esas que se juegan con el corazón acelerado. Hasta que a los 35 minutos apareció el momento que quedó grabado para siempre: penal para San Lorenzo por una mano dentro del área.

Néstor Ortigoza tomó la pelota, acomodó el cuerpo y ejecutó con la precisión que lo había convertido en especialista. Gol. 1-0. Esta vez no habría respuesta paraguaya. San Lorenzo aguantó durante todo el segundo tiempo y, cuando llegó el pitazo final, el sueño de generaciones enteras finalmente se hizo realidad.

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San Lorenzo era campeón de América en su propia casa. Después de 54 años de espera, de las semifinales perdidas en 1960, 1973 y 1988, el Ciclón levantaba por primera vez la Copa Libertadores. El Nuevo Gasómetro fue testigo de una noche que quedó para siempre en la historia azulgrana.

Ortigoza, Torrico, Romagnoli, Buffarini, Mercier, Piatti, Matos, Más, Kannemann, Gentiletti y compañía quedaron para siempre asociados a aquella conquista. Bauza, con su calma y su lectura de los partidos, terminó de darle forma a un equipo que aprendió a sobrevivir en cada serie y a jugar como pedía la Copa.

Doce años después, el presente encuentra a San Lorenzo en un escenario completamente diferente. El club atraviesa dificultades deportivas e institucionales y está lejos de aquellas noches en las que el Nuevo Gasómetro se convertía en el centro de América. Pero hay recuerdos que no pierden fuerza con el paso del tiempo.

El 13 de agosto de 2014, después de 54 años de espera, San Lorenzo completó el casillero que faltaba en su historia. Doce años después, aquella Copa Libertadores sigue siendo eterna.

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