Mientras la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta concentra todos sus esfuerzos en terminar de cerrar al nuevo entrenador, en Boedo existe otro frente que también demanda atención inmediata. Desde este 1 de julio, 22 futbolistas cuyo vínculo finaliza el 31 de diciembre ya están habilitados para negociar un precontrato con cualquier otro club y marcharse con el pase en su poder una vez finalizada la temporada.
Se trata de una situación que San Lorenzo ya padeció en los últimos años. La demora para resolver renovaciones derivó en salidas sin dejar dinero al club o en ventas apresuradas por montos inferiores a los esperados para evitar perder definitivamente el patrimonio. Por eso, una vez resuelto el entrenador, la dirigencia deberá acelerar las conversaciones con varios futbolistas y sus representantes.
Por el momento no hay renovaciones cerradas, aunque sí existen charlas avanzadas en algunos casos. La intención será definir quiénes forman parte del proyecto deportivo y comenzar las negociaciones correspondientes para evitar que el escenario vuelva a repetirse.
Los casos que más preocupan
Dentro de esos 22 contratos aparecen varios futbolistas importantes del plantel profesional. Los principales son Jhohan Romaña, una de las figuras del equipo y seguido de cerca por Boca durante los últimos mercados; Lautaro Montenegro, quien tiempo atrás recibió un ofrecimiento desde Arabia Saudita y en el club son optimistas con su continuidad; y Manuel Insaurralde, otro de los habituales titulares durante el ciclo de Gustavo Álvarez que también despertó intereses de otros equipos, entre ellos Santos y Talleres.
Otro caso importante es el de Uriel Ojeda. El juvenil, considerado una de las mayores promesas del club, ya alcanzó un acuerdo de palabra para extender su vínculo y durante esta semana debería firmar la renovación. Sin embargo, mientras la firma no se concrete, continúa siendo uno de los futbolistas que desde hoy podría negociar libremente con otra institución.
El resto de jugadores
Entre las situaciones particulares también sobresalen Jose Devecchi, hoy arquero suplente, Nahuel Arias, que viene recuperándose de una grave lesión ligamentaria y actualmente realiza la pretemporada junto al plantel profesional; Francisco Perruzzi, que tuvo escasa participación durante el ciclo anterior; Nahuel Barrios, quien alternó titularidades y suplencias;
En la lista además aparecen jugadores que atraviesan distintos procesos físicos. Ezequiel Cerutti continúa recuperándose de la rotura de ligamentos sufrida en el clásico ante Boca, mientras que Daniel Herrera transita la etapa final de rehabilitación tras la misma lesión.
Otros nombres que generan atención son los de Facundo Altamirano y Diego Herazo, dos de los futbolistas que integraban la lista de jugadores que Gustavo Álvarez había decidido apartar antes de su salida del club y por el que se generó el conflicto de su salida. En su momento el club había invertido dinero en ellos para comprarles el pase.
También aparecen varios juveniles que actualmente integran la Reserva y representan una apuesta patrimonial para el futuro del club, como Santiago Torres, Juan Cruz Crisafulli, Ramiro Pedroza, Cristian Gallardo, Thiago Perugini y Branco Salinardi. Y el caso Gonzalo Alassia que, por edad, deberá definir su futuro si no logra consolidarse en Primera.
También hay jugadores que actualmente se encuentran a préstamo en otros clubes. Se trata de Francisco Flores, quien disputa la temporada en Deportivo Morón; Diego Calcaterra, cedido al Cúcuta Deportivo de Colombia; y Simón Pérez, que suma minutos en Nueva Chicago.
Los otros contratos que también vencen en diciembre
Además de esos 22 vínculos que pertenecen al patrimonio de San Lorenzo, existen otros seis contratos que también finalizan el 31 de diciembre, aunque corresponden a futbolistas que llegaron cedidos o por acuerdos temporales, por lo que el escenario es diferente.
Allí aparecen Gonzalo Ábrego, a préstamo desde Godoy Cruz; Gregorio Rodríguez, cedido por Melgar; además de Mathias de Ritis, Guzmán Corujo, Mauricio Cardillo, quienes llegaron con el pase libre; y Rodrigo Auzmendi, uno de los habituales titulares del equipo cedido desde Banfield, por quien San Lorenzo tendría intenciones de negociar una compra
Con el foco puesto hoy en la llegada del nuevo entrenador, la cuestión contractual aparece como el próximo gran desafío para la dirigencia. Evitar otra sangría patrimonial será una de las prioridades de los próximos meses.
