San Lorenzo sigue recibiendo reclamos judiciales vinculados a deudas de gestiones anteriores. En las últimas horas, el club quedó alcanzado por tres nuevos embargos que, entre capital, intereses, honorarios y costas, superan los 650 mil dólares. Uno de ellos corresponde al reclamo de Gonzalo Maroni, mientras que los otros dos están vinculados a un representante de los hermanos Pittón y a un club que reclama derechos de formación por Nicolás Reniero.
La situación se enmarca en el complejo escenario económico que atraviesa la institución y que la actual dirigencia, encabezada por Marcelo Culotta, ubicó recientemente en un pasivo superior a los 67 millones de dólares.
El embargo de Gonzalo Maroni
El primero de los casos que fue comunicado oficialmente ya había sido informado por Vamos Ciclón: Gonzalo Maroni consiguió que la Justicia ordinaria dispusiera un embargo contra San Lorenzo por una deuda correspondiente a su paso por el club.
El volante ofensivo, que estuvo en el Ciclón entre 2022 y diciembre de 2023, reclamaba el pago de una deuda que arrastraba desde aquella etapa. El embargo suma 261.250 dólares, al que se sumaron otros 83.000 dólares en concepto de honorarios profesionales, correspondientes al juicio ordinario y su posterior ejecución.
El reclamo de Alan Ignacio Poch
El segundo caso corresponde a Alan Ignacio Poch, representante de los hermanos Bruno y Mauro Pittón, quienes llegaron a San Lorenzo en 2019, durante la gestión de Matías Lammens y la vicepresidencia de Marcelo Tinelli.
En este caso, se trabó un embargo sobre ingresos que San Lorenzo percibe a través de la empresa que desde 2024 administra los procesos de cobro de cuotas, aranceles, abonos y venta de entradas. El reclamo asciende a 175.000 dólares, más otros 52.500 dólares correspondientes a intereses y costas.
Derechos de formación por Nicolás Reniero
El tercer embargo está relacionado con Independiente de Villa del Rosario, club donde Nicolás Reniero dio sus primeros pasos como futbolista. El delantero fue transferido a Racing en 2019, durante la gestión de Lammens y Tinelli, y el club santefecino reclamó derechos de formación que quedaron pendientes.
En este caso, el embargo alcanza los 68.678.400 pesos, más otros 105 millones de pesos en intereses y costas, una suma que equivale aproximadamente a 113.145 dólares.
San Lorenzo busca regularizar las deudas
A diferencia de otras situaciones en las que el club comunicó acuerdos o pagos para cancelar obligaciones, estos tres casos corresponden a embargos que llegaron a San Lorenzo y que todavía deben ser regularizados.
Ante este escenario, la dirigencia trabaja en establecer esquemas y planes de pago que permitan ordenar las obligaciones y evitar que los reclamos continúen afectando el funcionamiento cotidiano de la institución.
La tarea de la actual conducción pasa ahora por encontrar la manera de regularizar estos compromisos dentro de un escenario financiero que ya fue definido por el propio club como crítico.

