El 1-0 de San Lorenzo ante Unión trajo alivio y tres puntos importantes para el ciclo de Néstor Gorosito, pero no alcanzó para borrar el enojo que quedó después de la derrota ante Huracán en el clásico de barrio. El clima en el Nuevo Gasómetro estuvo caliente desde antes del comienzo, con silbidos e insultos para los jugadores, y la reprobación volvió a aparecer incluso después de la victoria.
Un recibimiento con silbidos e insultos
La gente llegó al estadio con la bronca todavía fresca. La derrota ante Huracán, por la forma en la que se produjo y después de 25 años sin perder el clásico de barrio, dejó una herida que todavía no cicatrizó.
Ya durante el precalentamiento se escucharon silbidos para los futbolistas y algunos insultos. Y cuando llegó el momento de la salida del equipo, los cánticos de apoyo quedaron rápidamente mezclados con los reproches.
“La camiseta del Cuervo se tiene que transpirar“, fue uno de los mensajes que bajó desde las tribunas. También se escuchó: “Basta de fracasados, jugadores mediocres” y “Es San Lorenzo, la p… que los parió“.
El partido comenzó y, con la pelota en movimiento, el aliento apareció. Pero también hubo reproches ante cada error y ante un primer tiempo en el que San Lorenzo no consiguió generar demasiado.
Luego de la derrota en el clásico vs. Huracán, San Lorenzo es local ante Unión y… ¡RECIBIMIENTO CON SILBIDOS PARA EL CICLÓN DE GOROSITO!
— SportsCenter (@SC_ESPN) August 15, 2026
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Un primer tiempo que terminó con más silbidos
El equipo de Gorosito arrancó con intensidad, aunque el partido rápidamente se hizo parejo y con pocas situaciones. San Lorenzo tuvo su oportunidad más clara con un remate de Juan Pablo Álvarez que Mansilla logró contener abajo.
Después hubo algunos intentos por arriba, pero el Ciclón no encontró los caminos para lastimar a Unión. El equipo se fue al descanso 0-0 y nuevamente bajo una lluvia de silbidos. El enojo seguía presente y el triunfo todavía parecía lejano.
El gol de Auzmendi cambió el clima
El segundo tiempo mostró otra cara. San Lorenzo salió decidido y apenas iniciado el complemento tuvo una llegada con Ignacio Perruzzi, cuyo remate se fue por encima del travesaño. Poco después, cuando la gente más apoyó por primera vez en la tarde, llegó el desahogo.
Alexis Cuello metió el centro, Unión despejó mal y la pelota quedó en el segundo palo para Rodrigo Auzmendi, que apareció solo y sacó una volea que se metió abajo, contra el primer palo de Mansilla. El 1-0 provocó una explosión en el Nuevo Gasómetro. El delantero, además, festejó juntando las manos y pidiendo perdón hacia la tribuna.
Tres puntos, pero la bronca sigue
El 1-0 terminó siendo justo por lo mostrado durante el complemento y significó un desahogo enorme para San Lorenzo después de una semana marcada por la tensión, con visita de barra incluida. Pero el triunfo no alcanzó para cambiar por completo el estado de ánimo.
Cuando los jugadores se reunieron en la mitad de la cancha para despedirse de la gente, hubo aplausos, pero también muchos silbidos. La victoria trajo alivio y permitió sumar tres puntos fundamentales, aunque el recuerdo de lo sucedido ante Huracán sigue muy presente.
San Lorenzo ganó. Y eso, en este momento, vale muchísimo. Pero el Nuevo Gasómetro dejó claro que un triunfo no borra de un día para otro el mal momento del equipo de Gorosito ni la bronca acumulada de su gente.
