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Hace tres años, el Ciclón se consagraba en el torneo local en una definición para el infarto: Torrico, sobre la hora, sacó una pelota clave para la vuelta en Liniers.

San Lorenzo necesitó sólo 33 puntos para volver a dar una vuelta olímpica, en lo que fue el inicio de una exitosa etapa en cuanto a títulos. Aquél 15 de diciembre de 2013, como la historia lo marca, el Ciclón de Juan Antonio Pizzi volvió a sufrir, y ayudado por el empate entre Newell’s y Lanús, se consagró campeón del Torneo Inicial.

Sin embargo, no hay pensamiento más genuino y coincidente en Boedo que asociar ése momento con una jugada que quedará marcada en la retina de todo sanlorencista: la atajada de Sebastián Torrico a Agustín Allione. Unos partidos antes le tapó un penal a Chiqui Pérez para una victoria fundamental contra Boca, pero el fusilamiento de sobre la hora del jugador de Vélez en el último partido del campeonato fue épico. Un penal en movimiento, que el Cóndor, a puro reflejo, pudo sacar un manotazo enorme para mandarla al córner.

Después, la historia se sabe: 0-0 en Liniers, sin hinchas cuervos, pero la fiesta se desató en San Juan y Boedo. Y, claro, también se celebró la clasificación a la Copa Libertadores del 2014 (será otro capítulo), pero nadie puede olvidar que ése día nacía San Torrico.

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Vamos Ciclón es una página partidaria oficial, creada para los hinchas de San Lorenzo y no tiene afiliación alguna con el Club Atlético San Lorenzo de Almagro.