ivan leguizamon
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San Lorenzo y un golpe muy duro ante Lanús

El Ciclón no estuvo a la altura y el Granate le ganó por 2-0 en La Fortaleza. El equipo de Insúa llega herido al clásico con Huracán.

El equipo de Insúa fue a La Fortaleza en busca de la recuperación y lo que se trajo fue un disgusto por un compendio de situaciones. Herido… Así llegará San Lorenzo al clásico del sábado que viene frente a Huracán. Lanús le asestó un golpe muy duro justo en la antesala a un partido crucial. Porque el encuentro ante el Globo marcará el termómetro popular.

Pasaba poco en ese momento. Pero el Ciclón, como tantas otras veces en el torneo, se terminó yendo al entretiempo abajo fue por un insólito error. A los 31 minutos, de un tiro libre a favor llegó el gol del Granate. Cortó Boggio un pase de Elías a Barrios, trasladó en medio de un mal retroceso y Di Plácido, que venía acompañando al uruguayo, definió solito en un mano a mano contra Torrico para el 1-0.

A diferencia de otros partidos, el Ciclón sí contó con algunas chances. Pero sufrió por su falta de efectividad. Lo tuvo el propio Elías en una preparada que antes había salido bien. También Braida con un remate desde afuera. Y Vombergar falló en dos clarísimas, no pudo con una tijera ni con un cabezazo… Nobleza obliga, mucho tuvo que ver Fernando Monetti, que sacó todo lo que le patearon al arco.

En el complemento, Insúa movió el banco y mandó a la cancha a Blandi por Giay. Pero el plan no funcionó. Desde el arranque perdió la brújula y se convirtió en un conjunto anárquico, desorganizado, que no reflejó un plan de juego concreto. Lanús, en cambio, mantuvo la posesión haciendo ancha la cancha al atacar para explotar las espaldas de los laterales. Y, justamente, en un centro por derecha que sobró a Zapata, Blando metió el cabezazo para el 2-0.

Obligado, San Lorenzo se paró algunos metros más adelante buscando el descuento. Estaba en sus mejores momentos por dominio y posicionamiento en campo contrario. No obstante, al equipo le falto el último pase, la creatividad que le permitiera quedar cara a cara con Monetti. De hecho, el arquero volvió a tener grandes tapadas y en la única clara tampoco ligó: un cabezazo de Vombergar en el segundo palo le dio a Gattoni en la línea y evitó el gol. La historia, tal vez, podría haber cambiado…

El Ciclón sumó su segunda derrota consecutiva, lleva seis partidos sin poder ganar y esto lo aleja de la ilusión de la Sudamericana a la que se fue aferrando Insúa cuando el equipo parecía consolidarse. Ahora, todo lo bueno que amagó en la primera parte del campeonato se está diluyendo en Boedo, con un equipo que no encuentra respuestas y hoy ni siquiera contagia desde el temperamento.