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San Lorenzo lo ganaba por dos, pero se refugió y Unión se lo empató al final

El Ciclón se puso 2-0, pero decidió aguantar muy atrás en el ST y no lo pudo sostener: en el cierre Unión encontró el merecido empate.

Las caras de decepción de los cabizbajos jugadores de San Lorenzo y el silencio que primaba en el Nuevo Gasómetro hablaron por sí solos: cuando parecía que los tres puntos estaban en el bolsillo, en la última jugada hubo un mazazo. Un equipo que a pura voluntad se había puesto dos arriba, pero que en el segundo tiempo se refugió casi por instinto de supervivencia y dejó avanzar a visitante, que insistió hasta el final y lo empató bien. Fue 2-2 en el Bajo Flores.

Jugaba mejor el Tatengue. Era más rápido y tenía mayor cantidad de variantes en ataque, pero no profundizó demasiado. Al Ciclón le costaba agarrar la pelota. No podía aguantarla Bareiro, no la podía tener ni Martegani y Cerutti y Barrios no pesaban por los costados. Sin embargo, el Ciclón se fue arriba por dos en ese primer tiempo por un motivo muy simple: su efectividad.

La paridad se rompió por una buena jugaba colectiva. La arrancó Fernández Mercau, Marta descolocó a un defensa con un doble enganche y el pase atrás encontró solito a Adam Bareiro, que no perdonó en la primera chance clara que tuvo San Lorenzo en el partido y sigue mirando a todos desde arriba en la tabla de goleadores, ahora con siete tantos.

Tras la ventaja, Unión intentó asfixiar y acorralar a un equipo que retrocedió y encontró resistencia en Torrico, que tapó dos pelotas bárbaras: una a Luna Diale y otra a Castillón que obligó al arquero a exhibir sus reflejos. De repente, una contra encontró al visitante muy mal parado y arriba por dos. Giay lanzó largo para Cerruti, el Pocho llegó hasta el área, se la pasó para Barrios y el Perrito metió un derechazo fulminante. 

En parte por decisión propia y también por el empuje del adversario, en el complemento el conjunto de Insúa achicó espacios hacia atrás y terminó defendiendo demasiado cerca del arco de Torrico. Fue en ese tramo del encuentro cuando Unión encontró el descuento. Primero el Cóndor tapó abajo y en ese córner San Lorenzo defendió mal: la bajó Portillo, Peralta Bauer le dio al palo y Polenta encontró el rebote para el 2-1 parcial.

San Lorenzo aguantó como pudo los embates de un Unión que intentó, pero contó con pocas chances claras y cuando se aproximó, falló en la zona de definición. Y se encomendó a una plegaria en cada contragolpe, con los ingresados Leguizamón o Hausch apoyados por el sacrificio de Bareiro, que otra vez terminó exhausto. Pero la jugada, la última, lo modificó todo: Castrillón superó a Giay y Tomás González anticipó a Mercau y conectó de cabeza para marcar el 2-2 definitivo.