Ovación total para Iker Muniain en su regreso al Nuevo Gasómetro y qué dijo de su vuelta

El vasco reapareció en Boedo, se emocionó con la gente y habló de lo que fue este viaje exprés a la Argentina.

Redacción
Publicada: 24/02/2026 22.19hs
Ovación total para Iker Muniain en su regreso al Nuevo Gasómetro
  • Recibió una plaqueta y una camiseta con el infinito en la espalda.
  • Confesó que extraña el día a día en el club.

La tarde-noche ante Instituto tuvo un momento especial que nada tuvo que ver con el resultado. El regreso de Iker Muniain a Boedo se llevó todos los aplausos.

El ex capitán azulgrana llegó al país en un viaje exprés y se hizo presente en el estadio para reencontrarse con sus ex compañeros y con la gente en la séptima fecha del Torneo Apertura.

Antes del inicio del partido, la dirigencia transitoria lo homenajeó en el campo de juego. Recibió una plaqueta y una camiseta con su nombre y un símbolo de infinito estampado en la espalda. El mensaje fue claro: su huella quedó marcada para siempre.

Un reencuentro cargado de emoción

Cuando su nombre sonó por los parlantes, el Nuevo Gasómetro explotó. Fue una ovación cerrada, sincera, de esas que no se fuerzan.

Muniain respondió como siempre: saludó a las tribunas y besó la camiseta azulgrana. También hubo banderas en su honor y gestos de cariño desde todos los sectores del estadio.

En la previa, habló con ESPN y explicó por qué decidió viajar: “Se dio la oportunidad de que podía venir. Desde que me fui no he encontrado un huequecito. Me coincidió que tenía dos días de descanso y que fue San Lorenzo de local. No me lo pensé dos veces. Saqué pasaje. Quería estar en la cancha con mis ex compañeros y con la gente. Extraño el día a día”.

Un paso corto, pero imborrable

Iker Muniain llegó en septiembre de 2024 y fue la gran bomba del mercado argentino. Tras toda su carrera en el Athletic Club, eligió a San Lorenzo como su segunda casa.

Disputó 26 partidos y convirtió cuatro goles. Su estadía fue breve, pero intensa. Meses después decidió retirarse del fútbol profesional y comenzar su etapa como entrenador en el CD Derio, equipo del ascenso español.

Sin embargo, quedó claro que algo de Boedo se fue con él. Y algo suyo quedó para siempre en el corazón azulgrana. La ovación no fue protocolo. Fue sentimiento puro.

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