Los días posteriores al debut de Paraguay en el Mundial no fueron sencillos para Orlando Gill. La goleada 4-1 frente a Estados Unidos dejó al arquero de San Lorenzo en el centro de la escena, con cuestionamientos desde la prensa paraguaya, opiniones divididas entre los hinchas e incluso una dura crítica pública de José Luis Chilavert.
Sin embargo, todo indica que Gustavo Alfaro no piensa tocar el arco.
A la espera de la práctica definitiva de este jueves por la tarde, distintos medios paraguayos aseguran que el entrenador mantendría como titular al arquero azulgrana para el partido frente a Turquía, clave para las aspiraciones del seleccionado guaraní para clasificar a los 16avos de final de la Copa del Mundo.
Alfaro prepara cambios, pero no en el arco
Según la información que llega desde Paraguay, Alfaro realizaría apenas dos modificaciones respecto al equipo que cayó en el debut ante el conjunto local: Matías Galarza ingresaría por Damián Bobadilla, mientras que Isidro Pitta reemplazaría a Antonio Sanabria. Más allá de esos retoques, el entrenador sostendría la base del equipo y ratificaría la confianza en Gill.
De confirmarse esa decisión, el arquero de San Lorenzo volverá a estar desde el arranque este sábado a las 00 horas de Argentina cuando Paraguay se enfrente a Turquía en el Levi’s Stadium de San Francisco.
En el ojo de la tormenta
La situación del arquero tomó temperatura durante los últimos días. Primero llegaron las críticas de la prensa guaraní. Después, se sumó una palabra: Chilavert apuntó contra la actuación Gill. Y, por último, apareció la respuesta de la esposa del futbolista, quien deslizó que detrás de los cuestionamientos del ex arquero existiría una cuestión personal.
Más allá de los cuatro goles recibidos, algunas voces también destacan que Gill evitó una derrota todavía más abultada dentro de una selección que tuvo un debut paupérrimo. Por eso, aunque el resultado golpeó fuerte y las críticas no tardaron en aparecer, el cuerpo técnico entiende que el arquero no fue el principal responsable de la caída.
En medio de esa polémica, la postura de Alfaro parece clara: respaldar a uno de los jugadores que eligió para afrontar el Mundial pese a todo lo que se estuvo hablando.
