La reestructuración del plantel de San Lorenzo ya empezó a mostrar sus primeras consecuencias. Mientras el equipo se prepara para volver a los entrenamientos el próximo lunes 22 de junio, Luciano Vietto recibió una noticia que marca un quiebre en su ciclo en Boedo: Gustavo Álvarez no lo tendrá en cuenta para el próximo semestre.
El delantero será uno de los futbolistas que trabajará en el grupo apartado durante la pretemporada y desde el club ya le comunicaron que deberá buscar una salida en este mercado. Una decisión que combina cuestiones futbolísticas, físicas y también económicas, en medio de la necesidad que tiene Boedo de reducir considerablemente su presupuesto.
Llegó como una de las grandes apuestas, pero no logró consolidarse
La llegada de Vietto había generado expectativa entre los hinchas. Con pasado en Europa y tras quedar libre de Racing, aparecía como uno de los futbolistas de mayor jerarquía del plantel y como una pieza capaz de darle un salto de calidad a un equipo que venía corto de variantes ofensivas.
Durante sus primeros partidos dejó señales positivas. Mostró destellos de calidad, participó activamente en el ataque y llegó a convertir tres goles que aportaron puntos importantes para San Lorenzo durante el primer tramo de la temporada.
Sin embargo, con el correr de los meses todo empezó a complicarse. Los problemas físicos comenzaron a aparecer una vez más y le impidieron tener continuidad. Una situación que no era nueva: justamente en Racing ya había sufrido una pubalgia que habían condicionado su protagonismo.
Las lesiones terminaron inclinando la balanza
Los primeros meses de Vietto habían dejado señales alentadoras. De hecho, convirtió tres goles que le dieron puntos al equipo y dejó en claro que podía aportar ese salto de calidad que buscaba San Lorenzo cuando apostó por su contratación. También sumó una asistencia y protagonizó varios momentos de buen fútbol que alimentaron la ilusión de los hinchas.
Sin embargo, a medida que avanzó el semestre, los problemas físicos comenzaron a convertirse en un obstáculo cada vez más difícil de superar. Molestias musculares que cada vez eran mas recurrentes, terminaron relegándolo incluso cuando Damián Ayude era el técnico del equipo.
La situación se agravó durante el ciclo de Gustavo Álvarez. El entrenador le dio la titularidad en el arranque de su gestión frente a Deportivo Riestra, pero una sobrecarga lo dejó afuera del siguiente compromiso ante Estudiantes. Luego reapareció frente a Newell’s y también sumó minutos con Vélez. Pero en la previa a Platense, un desgarro lo sacó de la recta final del semestre.
Recién pudo volver en el último partido ante Recoleta, por la Copa Sudamericana, Y ese regreso tampoco ayudó. Ingresó durante los minutos finales y dejó una imagen muy lejos de la que esperaba el cuerpo técnico. Sin ritmo, falto de reacción y visiblemente disminuido desde lo físico. Esa fue su última imagen con la camiseta azulgrana.
Contrato vigente y rescisión en el horizonte
Vietto tiene contrato con San Lorenzo hasta diciembre de 2025, con una cláusula que contemplaba una extensión automática por una temporada más en caso de cumplir determinados objetivos deportivos. Sin embargo, ese escenario hoy está completamente descartado.
A partir de ahora, la situación pasará por encontrar una salida acordada entre las partes. La dirigencia encabezada por Marcelo Culotta deberá sentarse a negociar con el futbolista para definir en qué términos se produce la rescisión de su vínculo y ponerle punto final a una etapa que duró apenas seis meses.
