Walter Perazzo se sentó en el banco de San Lorenzo y esta vez la historia tuvo un final feliz. El ex goleador del Ciclón, integrante de aquel recordado equipo de los Camboyanos y actual encargado del fútbol juvenil del club, asumió como técnico interino después de la salida de Néstor Gorosito y condujo al equipo en el 1-0 ante Talleres. Después del triunfo, no pudo ocultar su emoción por haber tenido la posibilidad de dirigir al club del que es hincha y en el que nació futbolísticamente.
“En primer lugar transmitir mi sensación de alegría. Primero tener la oportunidad de dirigir en un momento difícil, pero uno como hincha y que nació en este club es algo muy especial. Teníamos unas ganas tremendas de poder regalarle el triunfo a la gente”, contó Perazzo en conferencia de prensa.
La victoria, además, llegó después de un contexto complicado. El técnico interino se encontró con un plantel golpeado por los resultados y por todo lo que había sucedido en las últimas semanas. Y una de las primeras tareas fue intentar cambiar ese estado de ánimo.
“Me encontré con un plantel golpeado, que en cierta manera necesitaba un poco de cariño. Todas estas cosas que venían sucediendo, lógicamente en la parte anímica, afecta. Hoy en la charla técnica les dije que estén tranquilos porque transmitían ganas de querer salir, revertir la situación”, explicó.
Y Perazzo destacó especialmente la respuesta que encontró dentro de la cancha. “No es fácil jugar con esta mochila de que no se dan los resultados, pero hicieron un muy buen partido ante un rival que si bien no tiene muchos puntos, tienen buenos jugadores. Encontré un equipo con ganas de trabajar y darle a San Lorenzo todo lo que la gente pretende”, señaló.
Para el entrenador, además, el Ciclón fue justo ganador del partido. Más allá de que terminó sufriendo en el tramo final, valoró lo que mostró el equipo durante buena parte del encuentro.
“Hicimos hincapié en dos o tres puntos importantes. A mi entender la primera hora fue muy buena. No solo por juego sino también por aproximaciones, que marca la tendencia de quien maneja el partido. Es un equipo que cuando se suelte va a dar mucho más. Me voy conforme. Fuimos justos ganadores”, analizó.
Perazzo también fue consultado por la salida de Gorosito. Y, aunque aclaró que no le corresponde opinar sobre las decisiones dirigenciales, tuvo palabras de reconocimiento para quien dejó el cargo. “El fútbol tiene estas cosas. Yo no soy dirigente y no me corresponde hablar a mí, pero Pipo es un ídolo del club. Sabemos que uno siempre valora aquello que transmite sentido de pertenencia, pero el fútbol es muy crudo y cuando los resultados no se dan y es difícil explicar las cosas”, expresó.
Y enseguida puso la mirada en lo que viene: el regreso de Rubén Darío Insúa. “Ahora en la transición viene otro hombre de la casa, que también es muy querido por la gente”, sostuvo.
Perazzo sabe bien lo que significa eso. Porque él también es un hombre de la casa. Y la posibilidad de dirigir a San Lorenzo, aunque haya sido de manera interina, tuvo un significado especial.
“Estos días la disfruté. Hace veintipico de años que soy técnico y tener la posibilidad de dirigir la Primera de San Lorenzo es algo que disfruto. Si bien estoy muy contento en el rol de Reserva para abajo, en lo que estoy abocado, tener esta oportunidad de dirigir al club la verdad lo disfruté”, contó.
Incluso durante el partido hubo momentos en los que se permitió mirar hacia las tribunas y dejarse llevar por la emoción: “Por momentos veía cantar a la gente y miraba a la tribuna, sentía la misma sensación de cuando era jugador. Es una sensación muy linda. Uno no se prepara, trata de disfrutar todos los momentos, el entrenamiento, el prepartido, el partido, el post… Me di un lindo gusto”.
Ahora llegará el momento de entregar el equipo. El lunes, Insúa comenzará oficialmente su tercer ciclo al frente de San Lorenzo y Perazzo ya dejó en claro que estará para acompañarlo. “A Rubén darle nuestro apoyo. Lo conozco desde Pre Novena, así que tenemos toda una vida juntos. Nosotros vamos a darle todo el apoyo que necesite”, aseguró.
Y explicó por qué considera que el Gallego tiene una ventaja para afrontar el desafío que le espera. “El conocimiento que tiene en todas sus áreas: institucional, el hincha, está acostumbrado a vivir momentos de gloria, de crisis. Eso es un plus que tenemos aquellos que nacimos en el club. Muchas cosas las tomamos con más tranquilidad, y eso nos permite tener armas para buscar soluciones”, afirmó.
Perazzo conoce esos climas porque también creció dentro de San Lorenzo. Y confía en que Insúa podrá manejar el escenario que encontrará. “Nosotros nacimos en el club y sabemos que muchas veces hay estos climas de inestabilidad, pero sabemos que Rubén lo va a saber manejar con sabiduría. Tiene personalidad, es un técnico respetado. Y en estos momentos difíciles hay que tener esa personalidad para saberlo manejar con inteligencia”, concluyó.
Perazzo ya cumplió su misión. Tomó un equipo golpeado, consiguió cambiarle la actitud y lo llevó a una victoria que San Lorenzo necesitaba como agua. Ahora le toca volver a su función habitual dentro del club y dejarle el lugar al tercer ciclo de Insúa.

