Rubén Darío Insúa todavía no fue presentado oficialmente como nuevo entrenador de San Lorenzo, pero ya no queda ninguna duda que lo será. Si hacía falta una última señal antes de su regreso, la dio el propio Gallego: después de cerrar su vuelta al club, publicó en Instagram tres fotos cargadas de historia y una frase que resumió todo lo que significa para él volver a Boedo.
No fue un posteo más. Insúa eligió tres imágenes para contar, a su manera, una historia que excede largamente a su etapa como entrenador. La primera lo muestra como jugador, con la camiseta de San Lorenzo. La segunda, festejando la Copa Sudamericana junto a sus hijos, Robertino y Rodrigo, en aquella conquista que marcó su primer ciclo al frente del equipo. Y la tercera, ya en el Nuevo Gasómetro, con los brazos en alto y su clásica campera de cuero, recibiendo una de esas ovaciones que se volvieron parte de su relación con el pueblo azulgrana.
El mensaje, entonces, fue tan sencillo como contundente. “Volver al lugar donde siempre fui feliz”. Una frase que, además de confirmar de manera implícita lo que ya estaba acordado, refleja la relación particular que Insúa construyó con San Lorenzo a lo largo de los años. Porque el Gallego vuelve por tercera vez a un lugar en el que ya fue jugador, entrenador y protagonista de una de las etapas más recordadas de la historia reciente del club.
Y mientras Insúa hablaba desde su cuenta personal, San Lorenzo hizo lo propio desde sus redes oficiales. Casi al mismo tiempo, el club publicó dos imágenes tomadas en Boedo, en la clásica esquina de Homero Manzi, donde aparecen unos stickers pegados sobre un poste de luz. El mensaje no necesitó demasiadas explicaciones: “El día que San Lorenzo me necesite, yo voy a estar”, acompañado por el nombre de Rubén Darío Insúa y un fondo con un Cuervo.
La publicación del club funciona como otro guiño inequívoco a lo que viene. Aunque la presentación oficial todavía no se realizó, San Lorenzo ya empezó a preparar el terreno para anunciar formalmente el regreso del Gallego. Y la elección de la frase tampoco es casual: remite directamente a una declaración que Insúa había dejado en el pasado y que ahora, con su vuelta, adquiere un significado diferente.
Después de varias jornadas de indefiniciones, nombres que aparecieron y se cayeron y una búsqueda que terminó concentrándose en su figura, Insúa ya tiene todo acordado para volver a ponerse al frente del equipo. El entrenador firmará su contrato hasta diciembre de 2027 y este lunes comenzará formalmente su tercer ciclo.
La agenda ya está marcada. Antes de saltar a la cancha, Insúa pondrá la firma que terminará de darle forma contractual a su regreso y luego, desde las 16, dirigirá su primera práctica en la Ciudad Deportiva. Será el comienzo de una nueva etapa después de la salida de Néstor Gorosito y del interinato de Walter Perazzo.
El primer desafío oficial, en tanto, llegará el próximo domingo 13 de septiembre frente a Independiente, en el Libertadores de América. Una coincidencia que le agrega todavía más condimento a la historia: el primer partido del anterior ciclo de Insúa también había sido contra el Rojo, aunque aquella vez en el Nuevo Gasómetro y con empate 1-1.
Pero antes de todo eso está la vuelta. Y el Gallego ya decidió cómo contarla. No habló de objetivos, no hizo promesas ni necesitó explicar demasiado. Publicó tres fotos, escribió “Volver al lugar donde siempre fui feliz” y dejó que las imágenes hablaran por él.
San Lorenzo, desde Boedo, respondió con otra frase que parece escrita para este momento: “El día que San Lorenzo me necesite, yo voy a estar”.
Ahora sí: el regreso de Insúa ya tiene fecha, horario y, sobre todo, protagonista.

