San Lorenzo quiere que el debut de Ruben Darío Insua en su tercer ciclo tenga un comienzo especial. El Ciclón visita este domingo a Independiente desde las 19:15, en Avellaneda, con la ilusión renovada que generó la llegada del Gallego y un desafío que viene pendiente desde hace más de ocho años: volver a ganarle al Rojo.
La última vez que San Lorenzo consiguió derrotar a Independiente fue el 4 de abril de 2018, justamente en condición de visitante. Aquel equipo dirigido por Claudio Biaggio se impuso 1-0 en el Libertadores de América por la Superliga 2017/18, con gol de Rubén Botta.
Desde aquella noche, el Ciclón no volvió a quedarse con los tres puntos frente al Rojo. Pasaron nueve partidos, con seis empates y tres derrotas para San Lorenzo. Una racha que hoy buscará cortar en un escenario que, curiosamente, también guarda una deuda para el equipo de Avellaneda.
Una racha que también tiene una particularidad
Porque si bien San Lorenzo no puede ganarle a Independiente desde 2018, el Rojo tampoco consigue hacerlo en su propia cancha desde hace varios años. La última victoria de Independiente como local ante el Ciclón fue en 2019, cuando se impuso 2-1 ante el equipo que dirigía Diego Monarriz. El gol de San Lorenzo aquella tarde lo convirtió Oscar Romero.
Desde entonces, cada vez que se enfrentaron en Avellaneda, Independiente no volvió a poder quedarse con el triunfo: empates 1-1 en la Liga Profesional 2021 y el Torneo Apertura 2025; e igualdad sin goles en la Liga Profesional 2024.
Por eso, el partido de esta noche aparece como una oportunidad para que San Lorenzo corte su sequía y, al mismo tiempo, mantenga una estadística favorable en la cancha del Rojo durante los últimos enfrentamientos.
Un clásico y un nuevo comienzo
El contexto también es diferente para San Lorenzo. El equipo llega después de haber derrotado 1-0 a Talleres en el Nuevo Gasómetro, en el último partido del ciclo interino de Walter Perazzo, y con una imagen mejorada respecto de lo que había mostrado durante la etapa de Néstor Gorosito.
La llegada de Insua volvió a generar ilusión en el mundo sanlorencista. El regreso del Gallego, además, significó una inyección anímica para un ambiente que necesitaba volver a creer después de un semestre complicado.
Ahora llega el primer examen oficial del tercer ciclo. Y no será uno más: será un clásico, en condición de visitante y ante un rival que aparece por encima en el historial general.
San Lorenzo, abajo en el historial
En el profesionalismo, San Lorenzo e Independiente se enfrentaron 186 veces. El Ciclón ganó 59 partidos, empató 56 y perdió 71.
La diferencia favorece al Rojo, que tiene 12 triunfos más. Para empezar a achicarla, San Lorenzo tendrá esta noche una posibilidad concreta: ganar en Avellaneda, cortar una racha que comenzó hace más de ocho años y darle al tercer ciclo de Insúa el comienzo que todo el mundo azulgrana espera.
El desafío está planteado. San Lorenzo quiere volver a ganarle a Independiente. Y quiere hacerlo justamente en la cancha donde lo consiguió por última vez.

