La derrota por 4 a 1 ante Estados Unidos dejó secuelas en Paraguay. Las críticas apuntaron en distintas direcciones, pero uno de los nombres que quedó en el centro de la escena fue el de Orlando Gill. El arquero de San Lorenzo fue cuestionado por parte de la prensa paraguaya, recibió opiniones divididas de los hinchas e incluso fue señalado por José Luis Chilavert.
Sin embargo, cuando comenzó a instalarse la posibilidad de un cambio en el arco para el partido ante Turquía, Gustavo Alfaro decidió cerrar el debate. El entrenador argentino habló en conferencia de prensa después del último entrenamiento y ratificó públicamente su confianza en el futbolista azulgrana.
“Orlando va a ser el arquero”, sentenció el experimentado DT de 63 años, despejando cualquier tipo de especulación de cara al compromiso que la Albirroja disputará este sábado a las 00 horas frente al seleccionado turco en San Francisco.
El técnico también salió al cruce de los cuestionamientos que recibió Gill después del debut mundialista y relativizó las responsabilidades del arquero en los goles recibidos. “Lo de Orlando no es por él, la verdad le han metido unos golazos con definiciones muy buenas. Uno siempre quiere que el arquero las tape todas”, explicó.
Alfaro además apeló a una vieja frase futbolera para defender a sus dirigidos luego del duro golpe sufrido en el estreno. “Esto es más viejo que el fútbol: cuando uno pierde como perdió Paraguay todos los que no jugaron son los mejores”, señaló.
“Orlando va ser el arquero” Gustavo Alfaro en conferencia de prensa pic.twitter.com/aMlY6yntK7
— John Walter Ferrari (@JohnWalterF) June 18, 2026
“Critíquenme a mí”
La defensa del entrenador no quedó ahí. Sobre el cierre de la conferencia fue todavía más contundente y pidió que las críticas se direccionen hacia él y no hacia sus futbolistas.
“Si tienen que criticar a alguien critiquen acá. Yo tengo el cuero grueso, péguenme tiros a mí. A los jugadores defiéndanlos porque se termina el Mundial y yo me voy. Son ellos los que van a seguir representando al país”, sostuvo.
De esta manera, después de varios días marcados por los cuestionamientos y la incertidumbre, Orlando Gill recibió el respaldo más importante posible: el de su entrenador. Ahora tendrá una nueva oportunidad para responder dentro de la cancha cuando Paraguay busque recuperarse frente a Turquía y mantenerse con vida en la Copa del Mundo 2026.
