La publicación del informe económico e institucional de San Lorenzo dejó al descubierto una situación financiera alarmante, con un pasivo cercano a los 68 millones de dólares, decenas de juicios activos, reclamos de ex futbolistas, deudas con clubes y hasta cuentas embargadas. Sin embargo, entre todos los puntos que expuso la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta apareció un caso tan curioso como insólito: el de Danilo Gómez.
Porque mientras el club acumulaba deudas millonarias y atravesaba una de las crisis económicas más profundas de su historia, San Lorenzo continuó pagando durante meses el salario de un futbolista que ya ni siquiera se presentaba a entrenar.
El caso Danilo Gómez
Gómez había llegado a comienzos de 2024 procedente de Colón de Santa Fe para “reforzar” la Reserva que en aquel momento dirigía Leandro Romagnoli. Su arribo llamó la atención desde el inicio: tenía 21 años, una edad poco habitual para una apuesta destinada exclusivamente a una categoría juvenil.
Sin embargo, nunca logró hacerse un lugar. Durante los primeros seis meses entrenó con el plantel, pero no fue convocado ni una sola vez para disputar un partido oficial con la Reserva.
A mitad de año la decisión ya estaba tomada. Desde el club le comunicaron que no sería tenido en cuenta y pasó a trabajar junto a un grupo de futbolistas apartados de la estructura principal. Meses después, en octubre de 2024, dejó directamente de presentarse a entrenar.
Por aquel entonces, incluso, desde el club informaron extraoficialmente que su situación contractual ya estaba resuelta y que el vínculo había sido rescindido. Pero la realidad era muy distinta.
Casi dos años cobrando
La sorpresa llegó ahora, cuando el informe presentado por la gestión de Culotta reveló que continuó teniendo contrato vigente y que San Lorenzo siguió abonándole el salario durante todo este tiempo pese a que hace tiempo no está ligado al club.
El documento oficial lo expone de manera textual: “Continuó con contrato hasta junio de 2026 y el club siguió erogando su salario”. De este modo, el relevamiento realizado por la nueva Comisión Directiva confirmó que el vínculo seguía activo y que los pagos continuaron realizándose hasta este mismo mes.
Un episodio menor dentro de los casi 68 millones de dólares de pasivo que reconoció la institución, pero que sirve para explicar parte de los desmanejos administrativos que denuncia la nueva conducción. Mientras San Lorenzo acumulaba inhibiciones, juicios y deudas millonarias, seguía pagando el contrato de un futbolista que había desaparecido de la actividad cotidiana del club hacía casi dos años.
