La derrota de San Lorenzo frente a Independiente dejó mucha bronca en Boedo, principalmente por la polémica jugada del final, cuando Alexis Cuello cayó dentro del área tras el cruce de Fernández Cedrés, en una acción que todo San Lorenzo reclamó como penal, pero que Pablo Dóvalo interpretó como simulación, sancionando al delantero con amarilla y expulsándolo por doble amonestación.
Consultado en conferencia sobre si había hablado con el árbitro por esa acción, Gustavo Álvarez fue tajante. Explicó que “con los árbitros no hablo”, pero inmediatamente dejó en claro su postura sobre la jugada: “Vi penal en la cancha; vi penal en las imágenes… ¿Alguien vio otra cosa? Porque si alguien vio otra cosa lo reviso otra vez”, lanzó, convencido de que la infracción existió.
La escena tuvo incluso un cruce distendido con los periodistas presentes. Cuando le marcaron que había una mirada distinta sobre la jugada de Gustavo Quinteros, el DT del Rojo, Álvarez devolvió la pregunta: “¿De los que están acá?”. Ante la respuesta negativa, cerró la discusión con una frase breve pero contundente: “Ahí tenés la respuesta”.
🗣️ Gustavo Álvarez, sobre la polémica del final: "¿Alguien vio otra cosa? Esa es mi respuesta"
— Diario Olé (@DiarioOle) May 3, 2026
😱 El DT de San Lorenzo le respondió a @DiegoPaulich para Olé que "no habla con los árbitros" y que por eso no tuvo un intercambio con Pablo Dóvalo
🗣️ Al mismo tiempo, le preguntó a… pic.twitter.com/xCJ1bnuLbj
Más allá del enojo por el arbitraje, el técnico también habló del futuro inmediato y remarcó que la clasificación no cambia la exigencia interna del plantel. En ese sentido, sostuvo que “San Lorenzo no puede entrar a playoffs a ver qué pasa. Hay que entrar a ganar”, y agregó que el equipo se preparará “desde el primer partido, escalón por escalón, siempre con la auto obligación de ser protagonistas”.
En esa misma línea, Álvarez fue claro al hablar del doble frente competitivo entre torneo local y Copa Sudamericana. Para el DT no hay lugar para elegir: “Un equipo grande no puede especular ni dar prioridad a una competencia sobre otra”, afirmó, dejando en claro la mentalidad con la que pretende encarar lo que viene.
También reveló cómo fue el clima puertas adentro tras la derrota. Contó que “en el vestuario hablé yo y nos miramos a los ojos con los jugadores”, una situación que, según remarcó, “significa mucho para lo que viene”, entendiendo que el grupo deberá reaccionar rápido ante la seguidilla decisiva de partidos.
Sobre el formato del torneo, dejó una reflexión interesante: explicó que “un campeonato de todos contra todos a dos ruedas siempre es el más justo”, aunque reconoció que el sistema actual de playoffs es “es más emocionante, pero también cruel: podés ganar todo y quedar afuera por un solo partido de 90 minutos. Hay que aceptarlo”.
Y por último, hizo autocrítica futbolística. Reconoció que “a veces jugamos muy bien, pero tenemos altibajos”, y remarcó cuál es su búsqueda: “Mi objetivo es que el equipo sea proporcional a la historia del club: un equipo protagonista, con un rendimiento sostenido lo máximo posible”.
Con bronca por la jugada final, pero con un mensaje claro puertas adentro, Álvarez ya empezó a marcar el rumbo de un San Lorenzo que entra en la etapa decisiva de la temporada.
