Ruben Darío Insua ya tiene la cabeza puesta en su estreno al frente de San Lorenzo y hay una primera certeza futbolística para su debut ante Independiente: volverá a utilizar la línea de cinco. O, como prefiere llamarlo él, jugará con una línea de tres defensores, que en la práctica puede transformarse en cinco cuando los laterales se repliegan. Es el esquema que más identifica al entrenador, el que utilizó durante su anterior ciclo en Boedo y también en su última experiencia en Barracas Central.
El Ciclón visitará al Rojo el próximo domingo a las 19.15, en el Libertadores de América, por la novena fecha del Torneo Clausura. Será el reestreno oficial del Gallego, quien este martes ya dirigió su segunda práctica y ahora tendrá varios días para empezar a darle forma al equipo que saldrá a la cancha en Avellaneda.
La modificación será importante porque San Lorenzo venía utilizando una estructura con cuatro defensores. Durante este semestre pasó por distintos dibujos, principalmente el 4-4-2 y el 4-2-3-1. Ahora el nuevo entrenador pretende recuperar una disposición que conoce bien y que considera adecuada para las características que busca en sus equipos.
Cuando el domingo en su llegada al país le preguntaron por el sistema que utilizará en esta nueva etapa, Insua no quiso atarse a un dibujo determinado, pero… “El sistema depende de las características”, explicó, aunque también recordó que durante el semestre anterior San Lorenzo había jugado con tres centrales y dos carrileros.
La referencia era clara: Gustavo Álvarez ya había utilizado una estructura similar en su etapa anterior, por lo que buena parte del plantel actual tiene experiencia en ese funcionamiento.
La incógnita está en los nombres
El cambio de dibujo no significa que estén definidos los cinco nombres que ocuparán la última línea. Por el contrario, esa será una de las principales cuestiones que Insúa deberá resolver durante los entrenamientos de esta semana.
Danilo Arboleda y Emiliano Amor aparecen, en principio, como dos piezas con buenas posibilidades de integrar la defensa. La incógnita pasa por quién será el tercer central que complete la estructura.
En los costados también hay alternativas. Teo Rodríguez Pagano aparece como una opción para ocupar el carril izquierdo junto con Mathias De Ritis, mientras que por la derecha Insua cuenta con distintas posibilidades. Nahuel Arias y Ezequiel Herrera son dos de los nombres que pueden aparecer en ese sector, aunque también existe la posibilidad de que Nicolás Tripichio vuelva a desempeñarse allí, una posición que ya ocupó durante el ciclo de Álvarez.
También habrá que esperar a ver en qué parte del sistema encaja Facundo Farías, que en su debut jugó suelto y con apenas una muestra de su calidad fue el mejor jugador de San Lorenzo ante Talleres.
Todavía no hay indicios concretos sobre la formación y quedan varios entrenamientos antes del partido. Insua tendrá tiempo para observar las características de sus futbolistas y decidir cómo distribuirlos dentro de la nueva estructura.
Lo que sí parece definido es la idea general. Después de un semestre en el que San Lorenzo se movió entre distintas variantes con cuatro defensores, el Gallego apuesta nuevamente por una defensa de tres centrales y dos carrileros.
Un esquema que genera opiniones divididas entre los hinchas, que algunos cuestionan por considerarlo demasiado defensivo y otros valoran por el equilibrio que puede darle al equipo. Insua, mientras tanto, prefiere hablar de tres centrales antes que de línea de cinco.
La discusión sobre los nombres todavía está abierta. La del sistema, en cambio, empieza a tener una respuesta: para su debut ante Independiente, vuelve la línea de tres —o de cinco— de Insua.

