A una semana del inicio de la pretemporada, Gustavo Álvarez ya empezó a mover fichas pensando en el segundo semestre. Mientras San Lorenzo continúa inhibido y sin poder incorporar futbolistas, el entrenador volverá a apostar por una fórmula que ya le dio resultados: mirar hacia las inferiores en busca de soluciones.
No es la primera vez que lo hace. Durante el último semestre encontró respuestas dentro de la cantera azulgrana cuando decidió promover a Lautaro Montenegro, quien terminó ganándose un lugar dentro de la estructura del plantel profesional y se transformó en una pieza titular para el técnico.
Ahora, con un mercado de pases condicionado por la situación económica del club, Álvarez vuelve a apoyarse en los juveniles. Por eso, nueve futbolistas de las divisiones formativas realizarán la pretemporada junto a la Primera División cuando los entrenamientos se reanuden el próximo lunes 22 de junio en la Ciudad Deportiva.
Los nueve pibes elegidos
Los juveniles que trabajarán junto al plantel profesional son el arquero Demian Talavera (2007), los defensores Juan Cruz Crisafulli (2008) y Agustín Pérez (2009), los mediocampistas Román Baigorria (2007), Cristian Gallardo (2007), Tobías Espíndola (2007), Juan Ignacio Domínguez (2009) y Valentino Bossio (2007), además del delantero Alan Salas (2006).
Todos vienen sumando minutos en la Reserva azulgrana y ahora tendrán la oportunidad de mostrarse ante el cuerpo técnico durante la preparación para el segundo semestre.
Entre los nombres más conocidos aparecen justamente Baigorria, quien sorprendió semanas atrás al ser convocado para el partido de octavos de final del Torneo Apertura frente a River; Gallardo, que ya había realizado una pretemporada con el plantel profesional durante el ciclo de Damián Ayude; y Salas, el goleador de la Reserva.
Una apuesta obligada… y también planificada
La decisión de promover juveniles tiene una explicación económica, pero también futbolística. San Lorenzo todavía trabaja para resolver las inhibiciones que le impiden incorporar y, mientras tanto, Álvarez necesita ampliar las opciones de un plantel que afrontará un semestre exigente entre el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Por eso, la apuesta vuelve a recaer sobre los pibes. El cuerpo técnico entiende que varios de ellos ya están preparados para convivir con la Primera y buscarán aprovechar estas semanas para demostrar que pueden convertirse en alternativas reales.
El último paso antes de la pretemporada
Antes de sumarse definitivamente al plantel profesional, los nueve juveniles cerrarán su participación con la Reserva. El equipo azulgrana, que ya quedó sin chances de clasificar a los playoffs, disputará esta semana su último encuentro frente a Tigre.
Después de ese compromiso comenzará una nueva etapa para ellos. Desde el próximo lunes compartirán entrenamientos con la Primera y buscarán seguir el camino que ya recorrieron otros futbolistas surgidos de la cantera azulgrana.
Porque mientras San Lorenzo espera refuerzos, Gustavo Álvarez ya tomó una decisión: volver a mirar a los pibes.
