A menos de un mes de aquella búsqueda de entrenador que terminó con la llegada de Gustavo Álvarez al banco azulgrana, Martín Palermo rompió el silencio y confirmó lo cerca que estuvo de convertirse en técnico de San Lorenzo tras la salida de Damián Ayude.
La frase que dejó resume el nivel de avance que tenía la negociación: “Yo tenía entendido que en dos días estaba entrenando al plantel”.
No fue una expresión al pasar. De hecho, ratifica lo que se había conocido en ese momento en Boedo: la dirigencia ya había mantenido una primera reunión y el paso siguiente era encontrarse con su representante, Gustavo Goñi, para terminar de definir los números del contrato y pulir los últimos detalles.
La hoja de ruta estaba prácticamente marcada. Un día para cerrar lo económico y, al siguiente, Palermo iba a dirigir su primera práctica al frente del plantel azulgrana. Eso, finalmente, nunca ocurrió. El propio entrenador ahora lo confirmó con sus palabras y dejó en claro que se veía adentro del club.
“Estuve en el sorteo de la Sudamericana, donde ya me veía como técnico analizando rivales o qué equipos iban a tocar. Era algo que deseaba porque San Lorenzo es un equipo grande, que mueve, y por distintas circunstancias no se dio”, contó en DSports Radio.
En ese tramo de la búsqueda, todo indicaba que su llegada estaba encaminada. Sin embargo, la negociación empezó a enfriarse con el correr de las horas. “Un poco de la indecisión de ese momento. Era yo, después pasó a ser Guede prioridad”, reveló, en referencia al giro que tomó la dirigencia cuando apareció con fuerza el nombre de Pablo Guede, otro de los grandes candidatos.
Ese volantazo terminó alterando por completo el escenario. Lo que parecía una definición inminente pasó a transformarse en una situación abierta, hasta que finalmente ninguno de los dos terminó llegando y San Lorenzo cerró a Álvarez.
En medio de esa incertidumbre, además, surgió una versión que generó ruido: que su arribo estaba impulsado por Mauricio Macri. Sobre eso, Palermo fue tajante y no ocultó su fastidio. “Después hablaban eso… Macri no te paga ni un café y decían que me iba a pagar el sueldo a mí o iba a poner plata en San Lorenzo… Cuando meten la política se empieza a desvirtuar todo. Tengo una amistad porque fue el presidente de Boca, todo lo demás es ajeno”, disparó.
El Titán incluso dejó entrever que ese factor pudo haber influido en la decisión final. “Me genera malestar que se ponga sobre la mesa en una decisión sobre algo que es por el futuro de uno, de un trabajo. Me molesta si fue o no por eso. Si analizan tu trabajo u otras cosas”, cerró.
