Mientras en San Lorenzo crece la expectativa por una noche copera que promete tener al Nuevo Gasómetro repleto, en Brasil todas las miradas apuntan a Neymar. A horas del duelo del martes por la tercera fecha de la Copa Sudamericana, la máxima figura del Santos quedó envuelta en una inesperada polémica que sacudió al mundo Peixe, aunque finalmente desde el club llevaron tranquilidad: viajará a Buenos Aires y estará en la delegación para enfrentar al Ciclón.
Todo comenzó después del empate de Santos frente a Bahía por el Brasileirao, partido en el que Cuca decidió preservarlo, junto a otros futbolistas importantes, con el objetivo de tenerlo fresco para la visita a Boedo. Sin embargo, este domingo Neymar no se presentó al entrenamiento, lo que rápidamente disparó rumores, versiones cruzadas y un fuerte malestar de los hinchas en redes sociales.
La situación tomó aún más temperatura cuando comenzaron a circular imágenes del crack brasileño cenando junto a su pareja y amigos el sábado por la noche, lo que alimentó especulaciones sobre un posible acto de indisciplina en medio de un momento delicado del club: hoy está en descenso directo.
El comunicado de Santos
En medio del revuelo, Santos salió rápidamente a fijar postura con un comunicado oficial, en el que explicó la ausencia del delantero y confirmó su presencia ante San Lorenzo.
“Neymar Jr. presentó cuadro de virosis en la noche del sábado, fue medicado, reaccionó bien y sigue acompañado por el departamento médico del Santos FC. Neymar está confirmado en la delegación que estará en Argentina para el partido del martes, contra San Lorenzo, por la Copa Sudamericana. Neymar Jr., Gabriel Brazão, Igor Vinicius, Willian Arão y Gabriel Barbosa se unen a la delegación este lunes, en Buenos Aires”.
De esta manera, más allá del ruido que se generó en Brasil, todo indica que Neymar estará en el Bajo Flores, en un partido decisivo para ambos. San Lorenzo llega en alza tras el triunfazo ante Platense y como líder del Grupo D, mientras que Santos arriba golpeado, con urgencias en el torneo local y también necesitado de sumar en la Copa.
Un combo perfecto para una noche que ya empezó a jugarse mucho antes del pitazo inicial.
