La visita de alrededor de 50 integrantes de la barra de San Lorenzo al entrenamiento del plantel generó repercusión en Paraguay por la presencia de Orlando Gill, la gran figura de la Selección en el último Mundial. En medio de los rumores que circularon en redes sociales sobre un supuesto reclamo personal al arquero, Melissa Ávalos, su esposa, salió a aclarar la situación y aseguró que el mensaje fue dirigido al plantel en general y que en ningún momento le faltaron el respeto al jugador.
La escena ocurrida en la Ciudad Deportiva tomó otra dimensión en Paraguay. Allí, distintas versiones comenzaron a instalar que Gill había sido apuntado directamente durante la charla que los barras mantuvieron primero con los futbolistas y luego con Pipo Gorosito.
Incluso circularon versiones en redes, algunas de ellas vinculadas con el mundo San Lorenzo, que aseguraban que al arquero paraguayo le habían recriminado específicamente que cambiara su actitud con el Ciclón después de su actuación en la Copa del Mundo.
La esposa de Gill desmintió el supuesto reclamo personal
Ante la repercusión que tuvo la situación en Paraguay, Ávalos habló en Rock & Pop y explicó qué le contó su marido después del entrenamiento. “Me dijo que era totalmente mentira. La barra sí habló al plantel y en general, pero no personalmente ni a él ni a ningún jugador. En ningún momento los que ingresaron les faltaron el respeto”.
La esposa del arquero también contó que la situación fue comentada una vez que Gill salió del club. “Al salir del club estuvimos hablando sobre eso porque salió en todos los medios”.
Según su relato, Gill tampoco le dio mayor importancia a las versiones que comenzaron a circular en tierras guaraníes porque, justamente, consideraba que no reflejaban lo ocurrido. “No le importaba lo que decían en Paraguay porque era totalmente mentira”.
La Barra de San Lorenzo se acercó al plantel, pero no hubo amenaza contra Orlando Gill👀
🤔"Él me dijo que era totalmente mentira. La barra se acercó al plantel, pero eso que le dijeron que ya no le importaba lo que hizo en Paraguay es mentira", Melissa Ávalos, esposa del… pic.twitter.com/nScWGL5pK8— Rock&Pop Paraguay (@rockandpop955) August 14, 2026
¿Qué versión había llegado desde Paraguay?
Durante la entrevista, el periodista le planteó a Ávalos una de las versiones que había comenzado a circular con fuerza. Según esa información, el reclamo hacia Gill habría sido directo y habría incluido una frase muy fuerte relacionada con su actuación con la Albirroja: “Lo que hiciste con Paraguay nos chupa la p…, empezá a jugar para San Lorenzo”.
También se había instalado que, al finalizar la charla, los integrantes de la barra habían advertido que la próxima vez no regresarían para hablar con los futbolistas y que directamente tomarían otra actitud.
Ávalos volvió a desmentir que Gill le hubiera contado algo semejante. “Tampoco indagué mucho por las palabras a las que se refirieron, pero sí le consulté si era cierto lo de la amenaza y me dijo que no”.
Y agregó un detalle: el arquero también habló de la situación con integrantes de su representación. “Incluso estuvo con gente que lo representa y les dijo que a mí nadie me dijo nada, nadie me faltó el respeto y nadie me dijo nada con respecto a eso, fue en general”.
Gill, en el centro de la escena de San Lorenzo
La aclaración de Ávalos llega en un momento particular para Gill. El arquero paraguayo fue expulsado en el clásico ante Huracán, tras el cabezazo a Lucas Blondel, en una derrota que profundizó la crisis futbolística de San Lorenzo y que generó un fuerte malestar entre los hinchas.
Además, su futuro en el club también está en discusión. Lille de Francia presentó una oferta formal de cuatro millones de dólares por el arquero, una cifra muy inferior a su cláusula de rescisión de siete millones, aunque la dirigencia de San Lorenzo analiza la posibilidad de avanzar con la transferencia debido a la necesidad económica de la institución.
Por ahora, mientras se espera conocer cuánto deberá cumplir de suspensión por su expulsión ante Huracán, Gill quedó nuevamente en el centro de la escena. Esta vez, no por lo ocurrido dentro de la cancha, sino por una versión que recorrió Paraguay y que su esposa salió públicamente a desmentir.
