Hay camisetas que se convierten en tesoros por un gol, una vuelta olímpica o una noche inolvidable. La que Orlando Gill utilizó en la Selección de Paraguay Sub-20 tiene otro valor: representa el sacrificio que hizo por su familia cuando el fútbol todavía no le había entregado ninguna garantía.
El arquero de San Lorenzo quedó en boca de todo el mundo después de sostener a Paraguay durante los 120 minutos ante Alemania y atajar dos penales en la definición que terminó 4-3. Una actuación histórica que clasificó a la Albirroja a los octavos de final del Mundial.
Mientras Gill pasaba a ser uno de los grandes héroes de su país, volvió a circular una historia que su esposa, Melissa Ávalos, había contado tras su debut en la selección mayor. En diciembre de 2022, cuando nació Lautaro, la familia atravesaba una situación económica desesperante y el bebé luchaba por su vida.
La camiseta que no pudo guardar
En aquel momento, Gill todavía jugaba en Sportivo San Lorenzo de Paraguay y debió desprenderse de prácticamente todas sus pertenencias deportivas. Vendió prendas del club, botines y la camiseta número 23 que había utilizado en la Selección Sub-20 para afrontar los gastos de su familia.
“Nuestro hijo luchó por su vida y su papá siempre estuvo”, recordó Melissa. Aquella casaca, que probablemente hubiera guardado durante toda su carrera, quedó en otras manos porque había algo mucho más importante que cualquier recuerdo.
Después de su actuación frente a Alemania, los hinchas paraguayos comenzaron una campaña en las redes para encontrarla. La intención era recuperarla mediante una colecta o convencer a su propietario de que se la devolviera al hombre que acababa de convertirse en figura del Mundial.
La búsqueda duró poco. Pedro Suárez, amigo de la infancia del arquero en el barrio de Reducto, San Lorenzo, confirmó que él conservaba la camiseta y que ya había hablado con Gill para entregársela nuevamente.
😉 VOLVERÁ A SUS MANOS
— Hablemos de SL (@HablemosDeSL) July 2, 2026
🇵🇾 Apareció la 👕 de la @Albirroja que tuvo que vender Orlando Gill para costear el tratamiento de su hijo.
🤝 "Me preguntó si se la podía devolver y le dije que sí. Lo único que quise fue ayudarlo", dijo Pedro Suárez, amigo del arquero de #SanLorenzo". pic.twitter.com/0ih3vPXvF6
Un amigo que siempre creyó
Suárez explicó que nunca consideró aquella operación como una compra. “Yo no compré la remera, le hice una ayuda”, contó sobre el gesto que tuvo cuando el arquero necesitaba dinero para sostener a su familia.
La guardó durante todos estos años porque estaba convencido de que su amigo lograría abrirse camino en el fútbol. Y ahora que Gill llegó a la Selección, se afianzó en el arco de San Lorenzo y se convirtió en héroe de Paraguay, decidió que era el momento de devolverla.
Gill incluso le preguntó recientemente si todavía la tenía. La respuesta llegó con una condición cargada de humor y esperanza: “Vos primero ganale a Francia y después hablamos de eso”, le dijo Suárez antes del próximo desafío mundialista.
La camiseta salió de las manos de Gill cuando su hijo luchaba por salir adelante y regresará después de que él ayudara a todo Paraguay a hacer historia. Pedro no la había comprado: simplemente se la estuvo guardando hasta que llegara este momento.
