Peruzzi contó cómo era convivir con los Romero en San Lorenzo: “Tenían sus cositas”

El ex lateral recordó el paso de Óscar y Ángel Romero por el Ciclón y reveló algunas costumbres que generaban ruido dentro del plantel.

Redacción
Publicada: 13/06/2026 10.30hs
Peruzzi reveló detalles inéditos de la convivencia con los hermanos Romero en San Lorenzo

Pocos ciclos generaron tanta discusión interna en San Lorenzo como el de Óscar y Ángel Romero. Dentro de la cancha, los paraguayos fueron durante mucho tiempo los futbolistas más determinantes del plantel. Fuera de ella, en cambio, siempre existieron comentarios sobre ciertas diferencias con el resto del grupo y una convivencia que nunca terminó de ser completamente natural.

A casi cinco años de aquella etapa, uno de los futbolistas que compartió vestuario con ellos rompió el silencio y contó cómo se vivía el día a día con los hermanos paraguayos. El protagonista fue Gino Peruzzi, quien coincidió con ambos durante gran parte de su estadía en el club.

“Intentábamos acercarlos”

Peruzzi reconoció que los jugadores del plantel buscaban integrarlos al grupo, aunque también explicó que los Romero mantenían algunas costumbres muy particulares. “Nosotros intentábamos acercarlos, pero eran jugadores grandes”, sostuvo.

El ex lateral explicó que la sensación dentro del vestuario era que los paraguayos preferían sostener ciertas rutinas personales antes que adaptarse a algunas costumbres habituales del fútbol argentino: “Cuando llegás a un club y tenés experiencia, enseguida te metés con el grupo. Ellos sentían que necesitaban hacer esa preparación, tenían sus cábalas o sus formas”.

Las costumbres que llamaban la atención

Entre los detalles que recordó Peruzzi, aparecieron algunas cuestiones que en aquel momento resultaban poco habituales dentro de un plantel del fútbol argentino. “Tenían chofer, un kinesiólogo propio y acá, por ahí, no se acostumbra a eso”.

Según contó, los Romero realizaban parte de su preparación física de manera independiente al resto del grupo: “Iban aparte a hacer su preentreno, su precalentamiento con su kinesiólogo… No sé si está bien o mal, pero acá es raro”.

Un ciclo conflictivo

Los hermanos Romero llegaron a San Lorenzo en agosto de 2019 y permanecieron dos años en el club. Durante esos dos años fueron protagonistas dentro de la cancha y piezas importantes para distintos entrenadores, desde Diego Monarriz hasta Paolo Montero.

Sin embargo, también fueron parte de una etapa marcada por fuertes tensiones internas, cruces con referentes del plantel y una relación cada vez más desgastada con la dirigencia y parte del vestuario. Ah, y entre medio una fractura de peroné que le generó Ángel a Andrés Herrera.

La historia terminó de la peor manera: con ambos futbolistas marchándose libres del club, intercambios públicos de comunicados y un final escandaloso que todavía sigue siendo tema de debate entre los hinchas.

“Eran buenos pibes, pero…”

Más allá de las diferencias que existían en el día a día, Peruzzi también quiso remarcar que nunca tuvo problemas personales con ellos. “Después, como personas, eran buenos pibes. Pero tenían esas cositas que por ahí podían llegar a molestar”.

Una frase que resume bastante bien el recuerdo que dejaron los Romero en San Lorenzo: futbolistas importantes dentro del campo, pero protagonistas de una convivencia que nunca terminó de encajar del todo en el vestuario azulgrana.

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