Néstor Gorosito habló de su regreso a San Lorenzo y explicó por qué decidió aceptar el desafío de volver a dirigir al Ciclón pese al complicado contexto institucional, económico y financiero que atraviesa el club. El entrenador reconoció que, si se trataba de otra institución en una situación similar, probablemente no hubiera aceptado, pero que llevaba más de 20 años esperando una nueva oportunidad en Boedo.
“Sinceramente si no era San Lorenzo no hubiese agarrado, pero yo hacía 22 años que quería volver al club. Surgió la posibilidad, y me fueron completamente claros con la situación”, explicó Pipo al referirse a las condiciones en las que asumió el cargo.
Una espera de 22 años
La historia de Gorosito con San Lorenzo no es nueva. El entrenador tuvo su primera experiencia al frente del equipo entre 2003 y 2004 y, desde entonces, su nombre apareció recurrentemente cada vez que el Ciclón tuvo que buscar un nuevo técnico.
Pasaron diferentes ciclos, dirigentes y momentos deportivos, pero la posibilidad de volver a sentarse en el banco azulgrana nunca terminaba de concretarse. Hasta que finalmente apareció la oportunidad en este 2026, en un escenario especialmente complejo para la institución tras la salida intempestiva de Gustavo Álvarez y la frustrada llegada de Iker Muniain.
Según contó el propio entrenador, desde San Lorenzo fueron claros desde el primer momento respecto de la realidad que atravesaba el club. Y eso también fue determinante a la hora de tomar la decisión.
“Un amigo tiene que estar cuando realmente te necesitan”
Gorosito utilizó una comparación para explicar por qué decidió asumir justamente ahora, cuando el contexto del club no es el más favorable. “Esto es como la amistad, un amigo tiene que estar cuando realmente te necesitan. Es muy fácil decir que estoy y cuando te necesitan no estás”, sostuvo.
La frase también refleja una de las razones por las que el entrenador había insistido durante tantos años con su deseo de regresar. Cada vez que su nombre aparecía entre los candidatos, Gorosito nunca escondió sus ganas de volver a dirigir a San Lorenzo.
Ahora, finalmente, tuvo esa oportunidad, aunque en un momento muy diferente al que podía imaginar cuando comenzó a esperar el regreso.
“Uno siempre tiene las mejores expectativas”
Más allá de conocer las dificultades, Gorosito aseguró que asumió con la expectativa de poder cambiar la situación desde lo futbolístico. “Uno siempre tiene las mejores expectativas y piensa en positivo, en que vas a ganar aún sabiendo la realidad. En otro lado, sinceramente, no hubiese agarrado”, remarcó.
Ahora, con el desafío ya iniciado, Gorosito deberá intentar que esa apuesta también tenga su correlato dentro de la cancha y conseguir que el equipo pueda revertir el complicado presente que atraviesa.
