La herida sigue abierta en San Lorenzo. La eliminación ante River todavía duele por la manera en la que se escapó una clasificación que parecía consumada y por el esfuerzo enorme que hizo el equipo durante más de 90 minutos con un hombre menos. Y en medio de ese clima de bronca, tristeza e incredulidad, quien tomó la palabra fue Pablo Barrientos.
El actual manager del club dejó un análisis cargado de autocrítica. Dolido por lo ocurrido en el Monumental, el Pitu reconoció que el golpe todavía cuesta digerir.
“Lo de ayer fue muy doloroso para los hinchas. Cuando te levantás y decís ‘esto no pudo haber pasado’, hoy me pasó eso a la mañana. Ayer me dormí tarde, me desperté en el medio… Estamos en un momento donde queremos buscar explicaciones y no las vamos a encontrar”, confesó en La Red.
“La verdad es que no se ganó y es porque también San Lorenzo requiere de otra cosa. Dejando afuera a los chicos que ponen la cara en la cancha, hubieron irresponsabilidades que después se pagan“, sostuvo después.
¿Apuntó a Reali?
Consultado puntualmente por la expulsión de Matías Reali y si consideraba que había sido una irresponsabilidad, Barrientos evitó personalizar. “Es todo un conjunto. No digo que haya sido una irresponsabilidad… a veces las ganas te traicionan”.
La frase buscó bajar tensiones después de una jugada que terminó condicionando todo el desarrollo del partido.
El respaldo a Gustavo Álvarez
Barrientos volvió a respaldar el trabajo de Gustavo Álvarez y destacó la entrega del plantel, aunque dejó en claro que eso no alcanza para conformarse.
“Encontramos un técnico que se hizo responsable de hasta más cosas de las que se tendría que haber hecho. Nosotros tenemos que trabajar para brindarle mejor material. No digo que no sea bueno, pero si no nos alcanzó es porque tenemos que mejorarlo”.
Y agregó: “Estoy convencido que es el camino. No hay que dejar de lado que los chicos hicieron un trabajo impresionante, jugar gran parte del partido con uno menos, con un esfuerzo tremendo… Pero no nos podemos quedar en eso, creo que puede ser el punto de partida”.
La autocrítica dirigencial
Lejos de apuntar únicamente a lo ocurrido dentro de la cancha, el mánager hizo foco en responsabilidades estructurales. “Desde nuestra parte tenemos que brindarle al técnico, al plantel y a la gente un poco más de material”.
Incluso fue más allá al remarcar que el club arrastra errores previos. “Cuando hablo así quiero decir que en un pasado no se hicieron las cosas bien. Cada uno, desde su rol, tiene que mejorar un poco para que al final sea todo mejor”.
Mirar hacia adelante
Pese al golpe, Barrientos intentó cerrar con un mensaje de reconstrucción. “Estoy convencido que nos van a salir bien las cosas. Estos golpes a veces te desaniman, pero hay que transformarlo en ganas. Hay que tener responsabilidad y trabajar mucho para mejorar esto”.
En San Lorenzo el dolor todavía está fresco. Pero puertas adentro ya saben que no hay tiempo para quedarse lamentando: la Copa Sudamericana aparece como la gran obligación para levantar cabeza.
