Rodrigo Auzmendi fue una de las mejores noticias que tuvo San Lorenzo durante el primer semestre de 2026. Llegó en el último mercado, se ganó rápidamente un lugar en el equipo y terminó convirtiéndose en una pieza importante para Gustavo Álvarez. Con seis goles en 14 partidos, el delantero cerró la primera parte del año como uno de los futbolistas más destacados del plantel.
Por eso, mientras la nueva dirigencia encabezada por Marcelo Culotta comienza a planificar el segundo semestre, también empieza a mirar algunas situaciones que deberá resolver de cara al futuro. Una de ellas es la del propio Auzmendi, que tiene contrato hasta diciembre y cuya continuidad más allá de esa fecha todavía es una incógnita.
Una negociación que deberá retomar la nueva dirigencia
El atacante reveló que durante la gestión interina ya habían existido conversaciones para analizar qué hacer cuando finalice su préstamo. Sin embargo, el cambio de autoridades modificó el escenario y las negociaciones deberán retomarse con los nuevos dirigentes.
“Mi representante había charlado con Sergio Costantino y su gente por el tema de extender y ver la opción de compra. Pero como todos saben cambió la dirigencia y el presidente, y seguramente ahora se van a sentar con mi representante a ver qué pasa”, explicó.
La situación no parece sencilla. Auzmendi llegó a préstamo desde Banfield y el acuerdo incluye una opción de compra de cuatro millones de dólares, una cifra muy elevada para la realidad económica de San Lorenzo. Por eso, cualquier intento de retenerlo requerirá nuevas conversaciones y probablemente una ingeniería financiera diferente.
“La mejor decisión que tomé fue venir a San Lorenzo”
Mientras el club analiza alternativas, el jugador ya dejó clara su postura. “La mejor decisión que tomé fue venir a San Lorenzo, ojalá pueda seguir”, aseguró.
Auzmendi contó que necesitaba un cambio de aire cuando apareció la propuesta azulgrana y que prácticamente no dudó en aceptarla. “Tenía muchas ganas de cambiar de aire y lo necesitaba. Desde que surgió la posibilidad de ir a San Lorenzo no lo pensé mucho. Sabía que iba a un club grande, con historia y con una hinchada muy exigente”, recordó.
Además, destacó la rápida adaptación que tuvo dentro del plantel y el respaldo que recibió desde el primer día, algo que terminó siendo clave para su buen rendimiento dentro de la cancha.
Cómodo en Boedo
Más allá de la incertidumbre que existe sobre lo que sucederá cuando termine el préstamo, el delantero aseguró que atraviesa un gran momento personal y que se siente cómodo en el club. “En San Lorenzo estoy muy bien y muy contento, pero hay cosas que no dependen de mí”, reconoció.
Por ahora, el goleador seguirá siendo una de las piezas importantes para Álvarez durante el segundo semestre. Sin embargo, pensando en 2027, la nueva dirigencia ya sabe que tendrá que empezar a negociar para poder retenerlo.
