Aunque no pudo festejar dentro de la cancha, el Ciclón terminó la noche con alivio. El equipo de Sebastián Burtín cayó por 80-70 frente a Argentino de Junín, pero minutos después aseguró su permanencia en la Liga Nacional gracias a la victoria de Quimsa sobre Atenas de Córdoba.
El Ciclón, que ya había quedado sin chances matemáticas de clasificar a los playoffs tras la derrota de la jornada pasada, llegaba a este encuentro todavía con la preocupación de evitar el playout por el descenso. Sin embargo, el resultado ajeno terminó favoreciendo a Boedo, que ya no podrá ser alcanzado en la pelea por la permanencia.
Dentro de la cancha, el desarrollo fue siempre favorable al local. Argentino impuso condiciones desde el arranque y cerró el primer cuarto arriba por 21-16. En el segundo período, el conjunto juninense sostuvo el dominio y amplió la diferencia para irse al descanso con ventaja de 47-37, dejando a San Lorenzo obligado a una remontada compleja.
La historia prácticamente se definió en el tercer cuarto, cuando el local terminó de quebrar el partido y llevó la distancia a 65-46, una diferencia de 19 puntos que se volvió demasiado pesada para el CASLA. Ya en el tramo final, el Ciclón intentó reaccionar y achicar el margen, pero Argentino administró la ventaja con tranquilidad y cerró el encuentro sin sobresaltos.
La derrota dejaba a San Lorenzo con un fuerte dolor de cabeza, ya que llegaba a la última fecha todavía con chances de caer en la zona de playout. Sin embargo, la noche cambió por completo con la noticia llegada desde Córdoba: Quimsa superó a Atenas, rival directo en la pelea por la permanencia, y ese resultado le aseguró la continuidad en la máxima categoría.
De esta manera, el equipo azulgrana llegará a la última jornada sin presión por el descenso, ya solo con el objetivo de cerrar la temporada de la mejor manera.
Su despedida será el próximo sábado, cuando visite a Obras Basket desde las 11.30 en el estadio Luis Conde, en La Boca, buscando terminar el calendario con una victoria y una sonrisa.
