San Lorenzo sufrió un duro golpe este sábado al mediodía al caer por 83-77 frente a Boca en el clásico disputado en un Polideportivo Roberto Pando repleto, por la fecha 33 de la Liga Nacional. Con este resultado, el equipo de Sebastián Burtín quedó más comprometido en su pelea por ingresar a los playoffs.
El conjunto azulgrana llegaba con la necesidad de recuperarse luego de la derrota ante Gimnasia de Comodoro Rivadavia, también en casa, pero volvió a tropezar en un encuentro cambiante, intenso y que se resolvió recién en los últimos segundos.
La visita comenzó mejor y manejó el trámite durante buena parte del primer tiempo. Boca impuso condiciones desde el arranque, mostró mayor efectividad y cerró el primer cuarto arriba por 26-18. En el segundo parcial se mantuvo la misma tónica, aunque el Ciclón mostró otra actitud. Con mayor presión defensiva y una energía renovada, logró descontar la diferencia, pero el Xeneize volvió a estirar la ventaja antes del descanso y se fue al entretiempo arriba por 49-40.
En la segunda mitad llegó incluso a sacar 12 puntos de ventaja en un tramo de dominio claro. Sin embargo, San Lorenzo reaccionó a tiempo para mantenerse en juego y empujado por su gente, logró volver a meterse en partido y cerró el tercer cuarto 59-63, quedando a tiro de dar vuelta la historia.
Los últimos diez minutos fueron de máxima intensidad. El equipo de Burtín tomó impulso, encontró respuestas en ofensiva y logró pasar al frente por 77-76, haciendo explotar al Pando. Pero cuando parecía que el clásico podía quedar en Boedo, a falta de un minuto, un triple volvió a poner arriba a Boca, que en el cierre mostró mayor eficacia y terminó sellando el triunfo por 83-77.
Con apenas tres partidos por disputar en la fase regular, el Ciclón se mantiene en el puesto 14, con un récord de 13 victorias y 20 derrotas, y ahora cuenta con muy pocas chances de meterse en la postemporada.
Actualmente se encuentra a dos juegos de San Martín de Corrientes, el último equipo en zona de clasificación, cuando ya queda muy poco margen de error. En paralelo, parece haber quedado relativamente alejado de la lucha por la permanencia, ya que le lleva tres partidos a Atenas, aunque con dos encuentros más disputados.
Una derrota dolorosa en el clásico que deja a CASLA con la obligación de ganar todo lo que queda y esperar otros resultados para seguir soñando con los playoffs.
