Mientras en San Lorenzo todos los focos están puestos en el partido decisivo de este sábado ante Independiente en el Nuevo Gasómetro, hay un detalle reglamentario que empieza a tomar fuerza puertas adentro: tres futbolistas titulares llegan al clásico al borde de la suspensión y deberán cuidarse si quieren estar disponibles para un eventual cruce de octavos de final.
Se trata de Alexis Cuello, Jhohan Romaña y Mathias De Ritis, quienes arrastran cuatro tarjetas amarillas en el campeonato. Si cualquiera de los tres es amonestado frente al Rojo, automáticamente deberá cumplir una fecha de suspensión y se perderá el primer partido de la fase eliminatoria, siempre y cuando el Ciclón logre meterse entre los ocho mejores.
El caso de Cuello es particular: arrastra cuatro amarillas desde la fecha 10 ante Boca y logró atravesar varios partidos en la cuerda floja sin recibir la quinta. Ahora vuelve a jugar con esa amenaza latente en un encuentro de máxima tensión.
La buena noticia para San Lorenzo está en el reglamento. Si ninguno de los tres es amonestado ante Independiente, quedarán “limpios” de tarjetas para el arranque de los playoffs, ya que a partir de octavos de final se reinicia el conteo de amarillas en la fase eliminatoria.
Es decir: este sábado es la última frontera. Si zafan de una nueva tarjeta (o de ser expulsados), arrancarán la etapa decisiva desde cero. Si no, Gustavo Álvarez podría perder piezas importantes justo cuando empiece lo más caliente del torneo.
En un partido donde San Lorenzo se juega la clasificación, el contexto agrega otro condimento: competir al máximo, pero con tres titulares caminando por la cornisa disciplinaria.
