San Lorenzo cerró una semana distinta. No fue un inicio de pretemporada más. Arrancó con el impacto que dejó la inesperada salida de Gustavo Álvarez, continuó con la incertidumbre por la elección del nuevo entrenador y terminó con la confirmación de que Iker Muniain será quien tome las riendas del plantel a partir de la próxima semana.
Mientras la dirigencia avanzaba con la búsqueda del sucesor, el plantel tuvo que enfocarse en el trabajo. Y quien asumió la responsabilidad de conducir las prácticas fue Walter Perazzo, que dejó momentáneamente su función como coordinador general de fútbol para hacerse cargo del equipo de manera interina.
Aunque la primera semana de una pretemporada suele estar marcada por los estudios médicos y las evaluaciones físicas, el ex goleador debió ponerse al frente de un grupo que atravesó días de incertidumbre, sin un entrenador confirmado y a la espera de conocer el rumbo futbolístico que tomará el nuevo ciclo.
Perazzo condujo los trabajos mientras se resolvía la sucesión
Durante la semana, San Lorenzo trabajó con dos jornadas en doble turno, el martes y el jueves, en las que predominó la preparación física. Recién este sábado el cuerpo técnico interino cerró la actividad con una práctica de fútbol en el Nuevo Gasómetro, antes del descanso previsto para este domingo.
La intención de Perazzo siempre fue sostener el ritmo de trabajo mientras la dirigencia definía al sucesor de Álvarez. De hecho, una vez que Muniain tome el mando, volverá a desempeñar el cargo para el que fue incorporado por la actual conducción: coordinador general de fútbol.
La visita de Culotta en medio de la incertidumbre
Uno de los momentos destacados de la semana ocurrió el jueves, cuando el presidente Marcelo Culotta se acercó al entrenamiento para mantener su primer encuentro con el plantel.
El dirigente se pasó por la Ciudad Deportiva para presentarse oficialmente ante los futbolistas, algo que todavía no había sucedido desde que asumió la presidencia del club, y también para transmitir un mensaje de tranquilidad en medio del cambio de entrenador y del clima de incertidumbre que se había instalado tras la salida de Álvarez.
Ahora comienza la cuenta regresiva para Muniain
Con la primera semana de trabajo ya finalizada, San Lorenzo volverá a entrenarse este lunes con un panorama mucho más claro que el que tenía hace apenas unos días.
La expectativa ahora pasa por la llegada de Iker Muniain, prevista entre el martes y el miércoles, una vez que resuelva su desvinculación del Salamanca. Allí comenzará oficialmente una nueva etapa para el club y también para un entrenador que, apenas unos meses después de retirarse como futbolista del Ciclón, volverá a Boedo para dirigir a muchos de los jugadores con los que compartió vestuario.
Después de una semana atravesada por la incertidumbre, San Lorenzo ya sabe quién será el encargado de conducir el nuevo proyecto. La espera, ahora, está a punto de terminar.
