San Lorenzo empató 0 a 0 con Newell’s en Rosario y dejó una imagen muy preocupante. Fue un partido pobrísimo desde lo futbolístico, de escaso vuelo, prácticamente sin situaciones claras de gol y en el que nunca mostró argumentos para quedarse con los tres puntos. En un contexto en el que estaba obligado a ganar para volver a meterse en la zona de clasificación a los playoffs, el Ciclón dejó pasar una oportunidad inmejorable y terminó sumando un punto con sabor a muy poco.
El equipo de Gustavo Álvarez mostró muy poco en los primeros 45 minutos, se lo vio desconectado, sin ideas y con muchas dificultades para hacer pie en la mitad de la cancha frente a un Newell’s que, sin brillar, fue superior en el arranque del encuentro. Con el correr de los minutos el partido se emparejó, pero el Ciclón nunca logró encontrar respuestas futbolísticas como para lastimar en el área rival.
El equipo sufrió especialmente por los costados, aunque la Lepra tampoco logró generar demasiado peligro sobre el arco de Orlando Gill. De hecho, la única llegada relativamente clara del local fue un remate débil de Mazzanti, que el arquero azulgrana controló sin inconvenientes. En el mediocampo se sintió mucho la ausencia de Tripichio: el doble cinco entre Ábrego e Insaurralde no logró afirmarse, sin peso en la recuperación ni claridad en la distribución.
Las pocas aproximaciones de San Lorenzo llegaron por el sector izquierdo, con De Ritis como el único que intentó darle algo de profundidad al equipo. A los 29 minutos, el uruguayo metió un buen centro que encontró la cabeza de Cuello, que se fue apenas al lado del palo. Instantes después, tras una buena acción de Auzmendi aguantando en la puerta del área, la pelota le quedó otra vez al 9, que sacó un zurdazo que también salió cerca. Fue lo más claro de un primer tiempo muy pobre, impreciso y aburrido.
Para la segunda mitad, Álvarez movió el banco: Teo Rodríguez Pagano ingresó por De Ritis y Vietto reemplazó a Auzmendi. Y arrancó con un gran susto para el Ciclón. Apenas iniciado el complemento, Gregorio Rodríguez salvó a San Lorenzo al puntear una pelota que llegaba limpia para la cabeza de Núñez, en lo que pudo haber sido el primer gol del partido para la Lepra.
Más allá de ese sofocón inicial, el Ciclón mostró una leve mejoría en los primeros minutos. Sin embargo, con el correr del tiempo el encuentro volvió a desdibujarse por completo. Los equipos se repartieron la pelota, pero lo hicieron con muchísimas imprecisiones, pelotazos largos, fricción y pierna fuerte, en un partido sin ritmo ni juego asociado.
La más clara del equipo azulgrana llegó en una contra en la que Vietto agarró mal parada a la defensa rival y habilitó a Cuello. El delantero logró sacarse a un hombre de encima, pero definió rápido y su remate pegó en un defensor, cuando quizá la jugada pedía la devolución para Vietto, que llegaba mejor perfilado.
Después de eso, casi no hubo más. El resto fue muy flojo, sin profundidad, sin llegadas a los arcos y con una sensación de frustración que fue creciendo con el correr de los minutos.
San Lorenzo perdió una chance enorme de volver a la zona de clasificación y, más allá del punto, lo que más preocupa es la falta de respuestas futbolísticas en un momento clave del semestre. Con este empate llega a 18, alcanza la línea de Talleres e Independiente, pero sigue afuera de los ocho por diferencia de gol.
