La apuesta de la dirigencia por Iker Muniain no solo sorprendió por el nombre. También volvió a poner sobre la mesa una tendencia que San Lorenzo repitió en los últimos años: confiarle el primer equipo a entrenadores sin experiencia alguna en la máxima categoría.
El ex capitán llegará a Boedo después de dirigir apenas una temporada al Derio, equipo de la quinta división del fútbol español. En total, acumula 38 partidos como entrenador y, aunque recientemente había sido presentado en el Salamanca de la cuarta categoría, no llegará a debutar porque rescindirá su contrato para asumir el desafío más importante de su incipiente carrera.
Será, además, su estreno absoluto como entrenador en Primera División. Un escenario que no resulta desconocido para San Lorenzo.
Una fórmula que el Ciclón ya utilizó varias veces
En la última década, el club apostó en distintas oportunidades por entrenadores que daban sus primeros pasos al frente de un plantel de Primera.
Con Matías Lammens al frente del club, el primero fue Claudio Biaggio. Después de un exitoso trabajo en la Reserva, asumió en 2017 tras la salida de Diego Aguirre.
El Pampa tuvo un comienzo prometedor, con buenos resultados que alimentaron la ilusión, pero el rendimiento del equipo fue cayendo con el paso de los meses. La eliminación frente a Temperley por la Copa Argentina terminó marcando el final de un ciclo de 43 partidos, con 20 victorias, 13 empates y 10 derrotas.
Monarriz y un ciclo que duró apenas unos meses
Dos años más tarde fue el turno de Diego Monarriz. También dio el salto de la Reserva: comenzó como entrenador interino y terminó siendo ratificado por Marcelo Tinelli después de un cierre de 2019 que había dejado buenas sensaciones.
Sin embargo, la historia cambió rápidamente. Los malos resultados, sumados a conflictos internos que incluyeron diferencias con Óscar y Ángel Romero, precipitaron su salida apenas unos meses después. Su ciclo terminó con un registro de siete triunfos, tres empates y diez derrotas en 20 encuentros.
Romagnoli y Ayude, los antecedentes más recientes

La historia volvió a repetirse en 2024 con Marcelo Moretti como presidente. Tras la salida de Ruben Darío Insua, Leandro Romagnoli dejó la Reserva para asumir el desafío de conducir al primer equipo.
El Pipi tuvo un comienzo alentador, especialmente en la Copa Libertadores, donde consiguió la clasificación a la siguiente fase cuando el panorama parecía muy complicado. Sin embargo, la falta de regularidad terminó desgastando el ciclo, que concluyó después del recordado empate frente a Godoy Cruz, partido que quedó marcado por el penal fallado por Francisco Fydriszewski en el último minuto. En total dirigió 29 partidos, con nueve victorias, nueve empates y once derrotas.
El último antecedente fue Damián Ayude.
También promovido desde las inferiores, logró ordenar un plantel con fuerte presencia de juveniles y clasificó al equipo a la Copa Sudamericana. Pero el comienzo de 2026 estuvo lejos de las expectativas y la falta de resultados aceleró el final de su ciclo. Su balance fue de nueve triunfos, once igualdades y nueve caídas en 29 presentaciones.

Muniain, una apuesta distinta pero con el mismo desafío
La llegada del entrenador vasco tiene un condimento diferente. A diferencia de Biaggio, Monarriz, Romagnoli y Ayude, no llega desde las inferiores de San Lorenzo. Sin embargo, comparte con todos ellos un rasgo central: asumirá el cargo con escasa experiencia como entrenador y sin antecedentes en la máxima categoría.
Es cierto que conoce el fútbol argentino por su paso como jugador del Ciclón y que construyó una relación muy fuerte con el club en apenas unos meses. También que convenció a la dirigencia con su proyecto y con la idea futbolística que presentó durante las reuniones. Pero el desafío será enorme.
Con apenas 33 años y solo una temporada al frente de un equipo del ascenso español, Muniain salteará varios escalones de formación para hacerse cargo de uno de los clubes más grandes del fútbol argentino.
La apuesta está hecha. Ahora le tocará demostrar si puede romper una tendencia que, hasta aquí, no terminó de darle los resultados esperados a San Lorenzo.
