El 2-2 en Vila Belmiro dejó sensaciones encontradas en San Lorenzo. Por un lado, la bronca lógica de haber estado muy cerca de dar vuelta el partido después de un primer tiempo flojísimo. Por el otro, la tranquilidad de seguir dependiendo de sí mismo para avanzar en la Copa Sudamericana. Y no es un detalle menor.
Con una fecha por jugarse, el equipo de Gustavo Álvarez quedó puntero del Grupo D con siete unidades, seguido por Deportivo Cuenca con seis, Recoleta con cinco y Santos con cuatro. Es decir: el Ciclón llegará al cierre de la fase de grupos con el destino en sus propias manos.
El objetivo de todos en San Lorenzo: clasificar directo a octavos
En Boedo no quieren cuentas raras. El mensaje es claro: ganar y evitar cualquier complicación. Si San Lorenzo derrota a Recoleta el próximo martes en el Nuevo Gasómetro, terminará primero de su grupo y avanzará directamente a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Ese escenario, además, lo metería automáticamente en el sorteo de octavos que la Conmebol realizará el viernes 29 de mayo en Luque, Paraguay. La ceremonia ya tiene fecha confirmada y será apenas tres días después del cierre de la fase de grupos.
En ese caso, San Lorenzo conocería ahí mismo a su rival para la fase eliminatoria y evitaría una instancia extra en medio de un calendario cargado.
¿Qué pasa si San Lorenzo termina segundo?
Ahí aparece el otro escenario. El que nadie quiere en Boedo, pero que sigue latente. Si el equipo de Álvarez empata y termina segundo del grupo, no quedará eliminado, aunque sí deberá jugar un repechaje previo a los octavos de final.
Ese playoff será frente a uno de los equipos que termine tercero en su grupo de la Copa Libertadores. Y ahí ya no habrá sorteo tradicional: los cruces se armarán según una tabla general.
Los mejores segundos de la Sudamericana enfrentarán a los peores terceros de la Libertadores, mientras que los segundos con menor puntaje tendrán rivales más pesados. Todo quedará ordenado por rendimiento.
Por eso, además del peso deportivo, terminar primero tiene otro valor enorme: evitar una fase extra, ahorrar desgaste y meterse directamente entre los 16 mejores del torneo.
La cuenta es simple
En San Lorenzo lo saben. Después de levantar un 0-2 en Brasil y salir vivo de una noche bravísima en Santos, ahora todo se resume a un partido.
El próximo martes, en el Nuevo Gasómetro, el equipo tendrá una final anticipada ante Recoleta. Ganar significará clasificación directa y sorteo de octavos. Un empate le abrirá la puerta de un repechaje incómodo y lleno de riesgos. Y el otro resultado hasta podría dejarlo afuera.
Y después de remar tanto en esta Copa, en Boedo nadie quiere volver a sufrir más de la cuenta.
