Después de pasar más de dos meses de cuarentena obligatoria en Argentina, los hermanos Romero viajaron a Paraguay para estar más cerca de sus familias. Previa autorización de las autoridades del país vecino, viajaron vía terrestre y cruzaron la frontera por el puente Chaco-Corrientes rumbo a su tierra natal. Como todos los jugadores del fútbol argentino, llevan más de dos meses sin realizar entrenamientos grupales tratando de mantenerse en forma en sus hogares. Sin embargo, Oscar reconoce que no se hace para nada fácil hacerlo de esta manera inédita por el coronavirus. “Con Angel tratamos de estar entrenando siempre, pero es complicado para un futbolista. Uno que está acostumbrado a moverse, estar todo el día encerrado en casa es muy raro“, contó mientras esperaban hacer los trámites migratorios, en diálogo con el medio correntino La Dos.
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