El desafío está planteado. Este sábado a las 15.30, con realidades diferentes, San Lorenzo y Huracán protagonizarán un nuevo clásico de barrio. Por diferentes razones, el equipo de Insúa está obligados a ganar. Tras los golpazos sufridos en los últimos partidos, no tiene margen. Deberá cortar la racha negativa y además, ya lejos de la clasificación a la Sudamericana, sumar para la tabla próxima de los promedios. Es un partido clave para todo Boedo, que puede marcar un antes y un después. El Ciclón lleva seis partidos sin sumar de a tres, con cuatro empates y dos derrotas consecutivas, y encima no hizo goles en los últimos tres juegos. En este contexto, el Gallego no solo decidió meter una variante fuerte, la de Augusto Batalla por Sebastián Torrico, sino que también modificaría el esquema de acuerdo a lo que mostró en la práctica previa. El DT mantuvo la línea de cinco en el fondo, pero con Jalil Elías en la banda derecha lugar de Agustín Giay, al que lo reemplazó un delantero: Andrés Vombergar, que irá como doble 9 junto a Adam Bareiro. Lo que también generó sorpresa es que en este 5-3-2 que pareciera venirse, Ezequiel Cerutti y Nahuel Barrios se movieron en los costados de la mitad de la cancha para acompañar a Méndez, el único cinco de marca. ¿Saldrá así a jugar el clásico?
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