No será un debut más. Gustavo Álvarez pone primera como técnico de San Lorenzo esta tarde, desde las 19, ante Deportivo Riestra en el Guillermo Laza. Y lo hará en un escenario que, más allá de la corta historia, ya se transformó en un dolor de cabeza para varios equipo del fútbol argentino… y por supuesto también para el Ciclón.
El arranque de ciclo trae una nueva ilusión. Después de un cierre turbulento con Damián Ayude y la goleada que trajo algo de alivio en Copa Argentina, la llegada del nuevo entrenador renovó expectativas en los hinchas, que en su mayoría compraron el discurso y ahora esperan verlo reflejado en la cancha. Pero la primera prueba no será sencilla.
Una cancha que incomoda a todos
El Guillermo Laza es, desde el ascenso de Riestra en 2024, un estadio incómodo… sobre tdo para los equipos grandes. Cancha chica, partidos cerrados, mucho roce y un rival que propone llevar el juego al límite físico. En ese contexto, San Lorenzo ya sabe lo que es sufrir ahí. De hecho, aún pudo ganar en ese escenario.
El historial en cancha del Malevo es corto pero claro: dos partidos, una derrota y un empate para el Ciclón. La primera vez fue en mayo de 2024, cuando Riestra recién daba sus primeros pasos en Primera. Aquella tarde, el Malevo se impuso 1-0 con gol de Jonathan Herrera, ex San Lorenzo. El segundo antecedente fue en 2025, por el Torneo Apertura, y terminó 0-0.
Ambos partidos trabados, friccionados y con pocas ideas, en línea con lo que suele proponer habitualmente el local.
Un historial mínimo
En total, San Lorenzo y Riestra se enfrentaron apenas tres veces. El único triunfo azulgrana fue en el Nuevo Gasómetro, en el Clausura pasado, cuando el equipo que dirigía Ayude ganó 1-0 con gol de Alexis Cuello. Pero fuera de casa, la historia cambia. Y marca una tendencia que el equipo de Álvarez intentará cortar esta misma noche.
El contexto no es menor. Nuevo entrenador, cambio de esquema y la necesidad de sumar para meterse en zona de clasificación. Pero además, tendrá que romper una racha en una cancha donde ya demostró que le cuesta. Y donde, incluso, pocos grandes pudieron imponerse: Independiente fue el primero en lograrlo y luego se sumó River.
Así, el debut de Álvarez no solo pondrá a prueba su idea, sino también la capacidad del equipo para dar un paso adelante en un terreno que, hasta ahora, le fue esquivo.
